ACdP: Presentación del libro “Democracia y Caridad” de Agustín Domingo Moratalla

El arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro Sierra, presentará junto al presidente de la Asociación, Carlos Romero Caramelo, y la presidenta del Foro de Laicos, Camino Cañón Loyes, el último libro del propagandista del Centro de Valencia, Agustín Domingo Moratalla, titulado ‘Democracia y caridad’ y editado por Sal Terrae. Será el 6 de mayo a las 19.30 en el Colegio Mayor San Pablo CEU.

Comunicado de la ACdP “Cada vida importa”

La Asociación Católica de Propagandistas, tal como ha venido expresando en sucesivos comunicados, manifiesta que la vida humana es un bien supremo que debe ser protegido jurídicamente desde su concepción hasta su fin natural. Al mismo tiempo, advertimos a los legisladores sobre su responsabilidad ética en relación con el cumplimiento de sus promesas electorales, sobre todo cuando éstas afectan a la protección de un derecho tan fundamental como es el derecho a la vida. Esta Asociación quiere animar a todas las personas de buena voluntad para que defiendan el valor de la vida y se hagan presentes en la manifestación que, con el lema “Cada vida importa”, se celebrará el próximo día 14 de marzo en Madrid.

Socios, familiaries y amigos de ACdP, os esperamos el ‪#‎14M‬ para unirnos todos bajo el lema “Cada Vida Importa” https://www.facebook.com/events/446183572211328

Manifiesto del XVI Congreso Católicos y Vida Pública de la ACdP: “La familia siempre: desafíos y esperanza”

La Asociación Católica de Propagandistas y su obra la Fundación Universitaria San Pablo-CEU organizadoras de los Congresos “Católicos y Vida Pública”, al término del Decimosexto Congreso titulado “La familia siempre. Desafíos y esperanza” quiere manifestar que ha sido la situación actual que hoy vive la institución familiar en el ámbito de lo social, cultural, político, económico y religioso, lo que nos ha llevado a elegir “la familia” como tema central de este Congreso, con la idea de analizar los problemas a los que se enfrenta y el deseo de ofrecer propuestas generadoras de esperanza.
Tras la conclusión del Congreso, manifestamos lo siguiente:
PRIMERO
Afirmamos que la familia es la unión y comunión de dos personas, hombre y mujer, comprometidos en el proyecto de formar un hogar donde brote el don de la vida a través de los hijos. Es en la familia donde se quiere a la persona tan sólo por ser, y por ello es la principal institución que garantiza el soporte de los miembros más desfavorecidos o dependientes: niños, discapacitados, mayores o, como ocurre hoy en día, los desempleados.
SEGUNDO
Reconocemos a la familia como la principal escuela de humanidad donde los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos, transmisores de principios, valores y virtudes. Se ha de facilitar este derecho-deber educativo de los padres, para que estos puedan elegir los centros docentes cuyo ideario garantice también la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
TERCERO
Denunciamos la intromisión del Estado en la educación afectivo-sexual de los niños y jóvenes, mediante la infiltración en los ámbitos educativos de la “ideología del género”, que pretende diseñar la sexualidad y su ejercicio al margen de los referentes de la antropología adecuada e integral.
CUARTO
Hacemos nuestras las palabras del Papa Francisco cuando dice que “El aporte indispensable del matrimonio a la sociedad supera el nivel de la emotividad y el de las necesidades circunstanciales de la pareja” (Evangelii Gaudium, 66) Por ello, denunciamos la falta de políticas familiares justas y adecuadas en nuestra sociedad, donde prima una concepción materialista que excluye de la vida social la búsqueda de los valores y dimensiones de trascendencia propias del ser humano.
Es evidente que la familia necesita una atención prioritaria por parte de los gobiernos, las administraciones e instituciones públicas en el marco de su defensa y necesidades como son: la conciliación trabajo-familia, la protección de la vida y la educación.
Todo lo cual nos lleva a exigir de las administraciones públicas lo siguiente:
1. Legislaciones para la familia congruentes con su verdadera identidad.
2. Políticas sociales de ayudas a las familias con especiales dificultades, como la viudedad, la separación conyugal, la discapacidad, ancianidad o enfermedad de alguno de sus miembros.
3. Una política laboral que permita a los matrimonios jóvenes afrontar el futuro con seguridad, a las mujeres ser madres, a los hombres ser padres y tanto a madres como padres, cuidar de sus hijos y dedicar tiempo a la convivencia familiar.
4. Leyes que defiendan la vida del no nacido desde el mismo instante de su concepción hasta el momento de su muerte natural.
Ante los graves problemas a los que se enfrentan hoy en día las familias, queremos manifestar nuestra admiración por la fidelidad generosa de tantos matrimonios que viven estas pruebas con fortaleza, entrega, fe y amor. Así como por el testimonio de unión y ayuda mutua que demuestran cada día, abuelos, hermanos, tíos y primos, toda la familia.
Queremos también expresar nuestra cercanía y comprensión a las familias desunidas y rotas, cuyos miembros sufren con frecuencia la falta de confianza y apoyo.
Dios mismo, en su Trinidad Santa, se nos ha revelado como familia de amor, y hemos comprendido que el matrimonio y la familia son la imagen del amor de Dios. Así nos lo recuerda el Papa Francisco en sus catequesis: “cuando un hombre y una mujer celebran el sacramento del Matrimonio, Dios, por decirlo así, se “refleja” en ellos, imprime en ellos los propios rasgos y el carácter indeleble de su amor”.
Recurrimos a la intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret para que la Iglesia en España, y en todas las naciones de la tierra, pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por medio de la familia”.
Madrid, domingo 16 de noviembre de 2014.

 

Pueden encontrar más información del congreso aqui: http://www.congreso.ceu.es/index.php

El cardenal Rouco Varela se despide de la ACdP y sus Obras

El día 17 de octubre tuvo  lugar una Eucaristía en la Capilla del Colegio Mayor de San Pablo organizada por la Asociación con la finalidad de despedir al administrador apostólico de la Diócesis de Madrid, el cardenal Rouco Varela. La ceremonia fue presidida por don Antonio María y concelebrada por el consiliario nacional, monseñor Fidel Herráez Vegas; el viceconsiliario nacional, Andrés Ramos Castro; el consiliario del Centro de Madrid, Gerardo del Pozo Abejón y seis de los capellanes de las distintas Obras educativas.

Asimismo, asistieron las autoridades asociativas, encabezadas por el presidente, Carlos Romero Caramelo; los directivos del Colegio Mayor de San Pablo, de la Fundación Universitaria San Pablo CEU y de la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria y numerosos alumnos y personal docente y de administración y servicios de las Obras, entre los que se encontraban estudiantes de la Universidad CEU San Pablo y de los colegios CEU San Pablo Claudio Coello, CEU San Pablo Montepríncipe y CEU San Pablo Sanchinarro.

En su homilía, el cardenal recordó su vinculación con la ACdP a lo largo de los años, desde que fue consiliario del Centro de Salamanca y, además, la suerte que tuvo de conocer al primer presidente de la Asociación, el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, y a algunos de los propagandistas “de la primera hora”. Al término de la ceremonia religiosa, el presidente pronunció unas palabras de reconocimiento a monseñor Rouco Varela y de agradecimiento por las deferencias que ha tenido en todo momento con la ACdP y sus Obras. A continuación, Carlos Romero hizo entrega al cardenal de un cuadro del Apóstol San Pablo, obsequio de la Asociación y de sus Obras.

 

ACdP: “Curso nuevo, odres nuevos” carta de inicio de curso de D. Fidel Herráez

Al  empezar un  nuevo curso os envío un saludo muy  cercano y cordial. Saludo que  es para todos,  pero  me gustaría  que lo recibierais  como dirigido a  cada uno de vosotros,  miembros y colaboradores de la ACdP comprometidos en vivir su espíritu y en llevar adelante sus  obras, fines y tareas.

Estoy recordando estos días el texto evangélico de los  odres viejos y nuevos, cuando  el Señor nos  previene sobre los odres viejos y nos apremia a  poner el vino nuevo en odres  nuevos (Mt 9, 17-18). Evoco esta imagen tan conocida, y os la ofrezco ahora,  porque sin duda   septiembre nos  brinda un tiempo nuevo, una oportunidad nueva y  un regalo  de vida sin estrenar que se nos da para  que  vayamos  entregándola  a lo largo del curso en la misión que cada cual tenga  confiada.  Es una especie de vino nuevo  que  necesita  odres nuevos, actitudes humanas y cristianas  renovadas  para  reemprender el camino guiados por la fe, sostenidos por la esperanza  y  animados por  un  amor comprometido,  vivo y operante; también  se precisa nueva  audacia  evangelizadora, en  fidelidad  al carisma propio de nuestra ACdP,  para dar respuesta a los retos y necesidades  del tiempo presente.

En el Año Internacional de la Familia, con  la  celebración  en  octubre de la Asamblea General  Extraordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema de la familia,  y  la convocatoria del próximo XVI Congreso de Católicos y Vida Pública,  que tiene por lema La familia siempre, desafíos y esperanza, os animo a recrear  también –como odres nuevos-  actitudes y valores de la  familia cristiana  en el seno de la propia Asociación. Actitudes como   la  convivencia  armónica  de  distintas generaciones,  la superación de diferencias  en pro de la misión  común, la fuerza de la unión para sostenerse  y apoyarse mutuamente en la búsqueda de lo esencial…

Ponemos este comienzo de curso en manos de Dios y bajo la protección maternal de María. También  nos encomendamos a los  tres Beatos mártires, miembros  de nuestra Asociación: Luis Campos Górriz, Ricardo Pla Espí  y Alfonso Sebastiá Viñals.  Ellos son los odres nuevos que rebosan  el testimonio de la plena respuesta a los planes de Dios  para bien de la Iglesia y de la humanidad.

Junto con nuestro Viceconsiliario y Director de Pastoral, D. Andrés Ramos Castro, os reitero  mi saludo inicial y os deseo un curso 2014- 2015 santo y feliz.

+ Fidel Herráez Vegas
Consiliario Nacional de la ACdP

 Madrid, 11 de septiembre de 2014

ACDP: II Jornadas Ciencia y Fe.

Las II Jornadas `Ciencia y Fe. Pilares del Laicismo: Análisis crítico desde la Ciencia’, organizadas por el grupo de Trabajo Ciencia y Fe, la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria (Obra de la ACdP), la Universidad CEU San Pablo y el Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala en el Colegio Mayor Universitario de San Pablo los días 12 y 13 de julio, fueron inauguradas por el vicepresidente de la Asociación, Emilio E. Navarro Torres; el viceconsiliario nacional, Andrés Ramos Castro  y el responsable del Grupo de Trabajo, el socio  y doctor en Psicología, Francisco Molina Molina, que señaló que el objetivo de las Jornadas era “someter a examen el carácter científico del laicismo y sus afirmaciones”.

El catedrático y profesor honorario de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad Autónoma de Madrid, Manuel Alfonseca, puso en duda la consistencia del Bosón de Higgs o partícula de Dios en el marco de su ponencia `Materialismo. ¿Qué es la materia?´, que fue presentada por el capellán del Colegio Mayor de San Pablo y doctor en Filosofía, Leopoldo Prieto. Tras explicar que el Bosón de Higgs es una partícula elemental propuesta en el Modelo estándar de física de partículas; una teoría que presenta diversas incoherencias a juicio de Manuel Alfonseca. Entre otros interrogantes, “no explica que los neutrinos tengan masa; ni tampoco, por qué hay más materia que antimateria; no incorpora la gravedad ni la materia oscura que está incluida en la teoría de la cosmología”.

Los trabajos continuaron con otras dos ponencias a cargo del catedrático emérito de Física de la Universidad Autónoma de Madrid, Julio Gonzalo González, que fue presentado por Ignacio Sols Lúcia, catedrático emérito de Matemáticas de la Universidad Complutense de Madrid, que habló de ‘la fe y la ciencia. Relación en la historia’; y del catedrático de Química Orgánica de la Universidad CEU San Pablo, Javier Pérez Castells, que fue presentado por el profesor de esta Universidad, Jesús Romero Samper, que centró su intervención en la pregunta ‘¿Qué sabemos de la vida?’

La primera sesión fue cerrada por el catedrático de Genética de la Universidad de Alcalá de Henares, Nicolás Jouve de la Barreda, que fue presentado por la profesora de Bioética de la Universidad CEU San Pablo, Elena Postigo Solana y que disertó en torno a ‘Por qué un embrión es más que un acúmulo de células’. Según dijo, “el embrión no debe tratarse como un objeto o un producto, sino como el ser más digno de la naturaleza”. Para Jouve, la vida humana es “única y transcurre sin saltos cualitativos desde la fecundación hasta la muerte, por tanto se trata del mismo ser humano, pero sólo se diferencia en la faceta temporal, por tanto la dignidad del ser humano es extensible a los primeros estadios de la vida. Por este motivo, el embrión debería ser sujeto de la misma protección que el adulto”. Así pues, a juicio de Jouve, “deberían revisarse leyes, tales como la de Reproducción Humana Asistida, Investigaciones Biomédicas o la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo”.

La segunda Jornada, contó con la presencia del catedrático de Neuroanatomía de la Universidad CEU San Pablo, José Luis Velayos, que fue presentado por el profesor de esta Universidad Miguel Acosta López; y el catedrático de Psicopatología de la Universidad CEU San Pablo, Aquilino Polaino-Lorente, que fue presentado por el profesor de Periodismo, Juan Carlos Nieto Hernández. Estos ponentes pronunciaron las conferencias `Cerebro de varón, cerebro de mujer´ e `Ideología de Género´, respectivamente.

Las II Jornadas ‘Ciencia y Fe’ fueron clausuradas por el secretario general de la Asociación y director del Colegio Mayor de San Pablo, Antonio Rendón-Luna y de Dueñas; la vicesecretaria general, profesora de Matemáticas de la Universidad CEU San Pablo y colaboradora del Grupo de Trabajo Ciencia y Fe, María del Carmen Escribano Ródenas y el responsable del citado Grupo, Francisco Molina Molina.

Extraído de: http://www.acdp.es/ii-jornadas-ciencia-y-fe/

ACDP: Manifiesto del XV Congreso Católicos y Vida Pública “España: Razones para la esperanza”

Camino Cañón, nuestra presidenta, asistió al acto

Camino Cañón, nuestra presidenta, asistió al acto

La Asociación Católica de Propagandistas, organizadora de los Congresos Católicos y Vida Pública, al término del Decimoquinto dedicado a ESPAÑA: RAZONES PARA LA ESPERANZA,

MANIFIESTA:

Este XV Congreso ha querido poner de relieve las razones y motivos que sostienen e impulsan una verdadera esperanza para España a pesar de las circunstancias, actitudes y presagios que parecen sembrar en muchos el desaliento. Nuestra atención a la presente realidad de España se ha extendido además necesariamente al contexto europeo y mundial en que ésta se inserta, pues no caben hoy consideraciones ni soluciones aisladas. Las sesiones generales y las numerosas mesas redondas han ofrecido, en efecto, el análisis de decisivos ámbitos de la actual realidad española desde una perspectiva global.
Frente a quienes consideran que el objetivo primero, cuando no exclusivo, de toda política en este momento es superar la crisis económica, sin referencia ética alguna, el Congreso ha querido poner el acento en las raíces y efectos morales de semejante crisis. Y, en consonancia con esta visión más profunda de la realidad, propugna una política que esté guiada por una verdadera antropología integral, al servicio del bien común.
Asimismo el Congreso nos ha recordado con especial énfasis que esa política integral es algo que nos incumbe a todos los ciudadanos, según sus circunstancias y capacidades, y de modo especial ha subrayado el carácter ineludible del compromiso político al que hemos de sentirnos muy directamente llamados los católicos, compromiso que podemos y debemos hacer realidad por muy diversos cauces.
El Congreso se ha hecho eco de la necesidad amplia y hondamente sentida por todos de revitalizar la sociedad mediante una profunda regeneración intelectual y moral.

  • Esta regeneración ha de llevarse a cabo en los más diversos campos de actividad y de modo muy especial en las mismas estructuras políticas institucionales a todos los niveles.
  • Esta regeneración supone el compromiso con la verdad en todas las instancias y particularmente en los medios de comunicación.
  • Esta regeneración supone asimismo un compromiso con la Justicia y lleva consigo la exigencia de profundas reformas de su Administración.

Especial atención han merecido al Congreso instituciones que son los verdaderos pilares de
una sociedad sana: el matrimonio como unión indisoluble de un hombre y una mujer y la familia,
así como la Educación y la Cultura a las que ningún servicio mejor pueden prestar los poderes
públicos que el de asegurarles libertad y medios para ejercerla sin intromisiones ideológicas
manipuladoras. En continuidad con todos los anteriores, este Congreso ha hecho asimismo la más
incondicional defensa de la dignidad de toda persona y del derecho de cada una a su vida desde el
primer instante de su concepción hasta la muerte natural.
Este Congreso ha sido especialmente sensible a fenómenos y problemas políticos y
culturales relativos a la misma estructura constitucional y territorial de España y ha acogido con
especial relieve un profundo y positivo debate entre destacadas personalidades sobre las
cuestiones que al respecto se plantean “aquí y ahora”.
El Congreso ha buscado y expuesto las razones objetivas que en la España de hoy podemos
encontrar para la esperanza y, al mismo tiempo, a través de testimonios vivos, ha puesto de relieve
que el principal motivo de esperanza es precisamente la fe, el empeño, la esperanza que cada uno
puede y debe hacer fructificar en y desde sí mismo e irradiar sobre los demás. La fuerza de esta
personal esperanza no es menos objetiva y sí más efectiva que los válidos y apreciables datos
externos que las estadísticas pueden aportar.
En esta tarea de renovación, de impulsos a la esperanza, los católicos y, muy en particular,
los laicos han de actuar como verdadero fermento de una sociedad más justa y fraternal. Y en
primer lugar los jóvenes cuya presencia en nuestros Congresos se hace cada vez más amplia, más
visible, más alegre, más esperanzadora, más creadora, más fértil… Tal como el Papa Francisco nos
repite, no podemos dejarnos arrebatar la esperanza y ni los ancianos ni los jóvenes pueden aceptar
el “descarte” que de ellos quiere hacer la dinámica de un sistema económico global
deshumanizado.
Los católicos no podemos dejar de ofrecer nuestra razón más profunda para la esperanza
que es precisamente esa sólida esperanza que, sustentada en la fe y alimentada por la caridad, el
amor, tenemos grabada en nuestro ser cristiano.
Las circunstancias ante las que tantos pueden sentirse desalentados son, desde la
perspectiva cristiana siempre joven, una tarea, una misión, un proyecto, un empeño, una aventura
subyugante: la de quienes no pierden el tiempo en añorar el pasado o en llorar sobre el presente
sino que, llenos de impulso juvenil, se enfrentan con gozo a todo un mundo al que podemos y
debemos ofrecer la gran esperanza verdaderamente fiable que es Cristo mismo.
A eso estamos llamados. Hoy: en este Año de la Fe.
Madrid, domingo 17 de noviembre de 2013.