Reacciones a Lumen Fidei

«Lumen Fidei», la carta encíclica que acaba de publicar el Santo Padre Francisco está suscitando una serie de valoraciones en estos días.

Aquí recogemos las que han publicado desde sus páginas web distintos movimientos y asociaciones miembros del Foro de Laicos:

COMUNIÓN Y LIBERACIÓN: Carta de Julián Carrión. 

MANOS UNIDAS

 

VI Listado de la Biblioteca del Foro de Laicos: Edición Especial Verano

 

Suele suceder que el ajetreo del trabajo, las obligaciones y el ritmo de nuestras vidas nos obligan a posponer para los meses estivales el placer de sumergirnos en un buen libro. Por eso, son muchos los que van haciendo sus listados de obras para, durante las vacaciones, poder dedicarles el tiempo oportuno. Hace casi un año, en octubre de 2012, empezamos con una iniciativa, la Biblioteca del Foro, en la que vamos recogiendo todas esas lecturas que consideramos de interés, novedades editoriales que pueden resultar beneficiosas para el crecimiento personal y espiritual.

Por ello, hemos decidido hacer un último listado, para mostrarles las últimas incorporaciones a nuestra ya interesante selección. Son ya más de 100 libros los que hemos recomendado a lo largo de este año y esperamos que nuestras propuestas les ayuden. ¡No olviden comentarnos a la vuelta qué les parecieron!

BAC

“Lumen Fidei. Carta Encíclica”, Papa Francisco (Ver reseña AQUÍ)

EDITORIAL CIUDAD NUEVA

“100 días, todo lo que se ha dicho”, Papa Francisco.

“15 días con Pablo VI”, Cardenal Paul Poupard

EDITORIAL PALABRA

“Rezar con el papa Francisco”, Papa Francisco y Eduardo Camino (ed.)

NARCEA EDICIONES

“Contemplación. Un camino espiritual”, Willigis Jäger.

EDITORIAL MONTE CARMELO

“Minorías creativas. El fermento del cristianismo”, Luis Granados, Ignacio de Ribera

RIALP EDICIONES

“El Papa Francisco. Claves de su pensamiento”, Mariano Fazio

VERBO DIVINO

“El Nuevo Testamento en su contexto. Propuestas de lectura”, VVAA

“Invocar al Padre. Oraciones” Carlo Maria Martini

Crónica de la XXXIV Asamblea Nacional de la RCCE

La XXXIV Asamblea Nacional de RCCE se celebró durante los días 6, 7 y 8 de julio en el Auditorio del Parque de Atracciones de Madrid, con el lema: «Proclamad la palabra de Dios con valentía» (Hch 4, 31b). Una Asamblea especial porque simultáneamente tuvo lugar, por primera vez, la Asamblea Nacional de Niños en el Colegio del Divino Maestro, muy cercano al Parque de Atracciones, que también fue una bendición.
Se contó con la presencia del P. Alberto Linero, sacerdote eudista y carismático, con un gran don de predicación, como pudimos comprobar. Damos gracias a Dios porque se dejó hacer por Él y fue un instrumento precioso con su enseñanza, pedagogía e inmensa alegría espiritual. Para todos se nos queda en la memoria ese “tú sabes…”, con el que sugería el final de cada intervención, entre broma y seriedad, todo en Dios.
Al inicio de esta crónica, quiero destacar el servicio realizado por nuestro Ministerio Nacional de Alabanza durante los tres días. ¡Qué unción! Una tarea bellísima tanto en el canto, como en las representaciones y en la danza del sábado tarde. ¡Inolvidable! También fue muy acertado intercalar, entre los diversos momentos de celebración y enseñanzas, testimonios de vida de lo que representó la Asamblea Nacional anterior en algunos hermanos, o lo que es la vida en los grupos o en el servicio tras muchos años de trabajo. Me quedo con esta frase de Rosa Cruz en su testimonio: “El servicio es, en realidad, una disculpa para que Dios nos convierta”. Una preciosidad.
mnaAsí, la Asamblea comenzaba el viernes 6 con unas palabras de bienvenida de nuestro Coordinador Nacional, Rodrigo Bello. Es conmovedor ver un Auditorio que se va llenando poco a poco con la presencia y el saludo lleno de afecto y alegría de los hermanos. El Señor quiso estar desde el inicio en el centro de la Asamblea e, igual que el año pasado, se comenzó con la
Adoración. ¡Qué acierto! Y el gesto hermoso de todo el Equipo Nacional marchando tras el Cordero Santo con las lámparas encendidas que representaban a cada una de las Regiones de la RCCE que quedaron al pie del escenario durante toda la Asamblea. Es una gran imagen de cómo hemos de servir: poniendo al Señor, desde el inicio, al frente de su pueblo y nosotros con el corazón encendido ante su Presencia. Así debemos estar siempre.
Tras un descanso y antes de la comida, tuvimos la primera enseñanza del P. Alberto. En sus intervenciones quiso mostrar cuál ha de ser la experiencia previa de un creyente, pensada y vivida, necesaria para “Proclamar la Palabra de Dios con valentía”, desde distintos relatos bíblicos. Nos propuso en este momento un modelo de fe de hombre creyente: Abraham, con dos textos: Gn 12, 1-9 y Hb 11, 8-15. Y como puntos de su reflexión los siguientes: La fe siempre es ser obediente a una llamada (Dios es quién toma la iniciativa); la fe no se detiene frente a los riesgos (Ej. María). El que confía en Él, nunca queda defraudado; la fe establece un orden prioritario de valores. Abraham cambia el orden de valores; la fe es guiada por una visión (entendida esta como un sueño). Tiene que ser algo deseable (ej. del cielo… lo hemos convertido en algo poco deseable); la fe siempre nos lanza hacia el otro, hacia el hermano, y nos hace comprometernos con él. La fe es personal pero nunca individualista, y la fe siempre está llena de esperanza. Cuidado con la fe que se queda en lo espectacular… Recordemos que Elías lo descubre en la brisa suave.


A las cuatro de la tarde, hora ya clásica en RCCE, empezaba la alabanza muy movida para evitar el sopor de la comida y del sueño. El grupo numerosísimo de jóvenes, ¡Gloria a Dios!, hacía que se moviera todo el Auditorio. ¡Qué don más bonito ver a tantos hermanos de todas las edades cantando, alzando los brazos y alabando al Rey de reyes!
jovenesAsí nos dispusimos para la segunda enseñanza del P. Alberto. Tomó como modelo de fe a Moisés, siguiendo Ex 14 y Hb 11, 23-29. Para proclamar con valentía la Palabra no hay que temer. Hay una diferencia esencial entre un no creyente y un creyente ante una situación adversa. El primero suele maldecir y renegar. El creyente ha de seguir el itinerario propuesto por Moisés a los israelitas al verse acorralados entre el ejército del Faraón y el Mar Rojo: No temáis; estad firmes y veréis la victoria que el Señor os va a conceder hoy […]. El Señor peleará por vosotros; vosotros esperad tranquilos (Ex 14, 13-14). Esos cinco pasos definen la verdadera actitud creyente.
Tras descansar, celebramos la Eucaristía presidida por el P. Pablo Ormazabal, asesor diocesano de la RCCE en Alcalá de Henares, haciendo Memoria de Santa María Goretti. Damos gracias a Dios por el gran número de sacerdotes que estuvieron presentes durante toda la Asamblea. La Palabra proclamada nos dejó estas frases: Enviaré hambre, no de pan, sino de escuchar la Palabra del Señor (Am 8, 11) o No tienen necesidad de médico los sanos; misericordia quiero y no sacrificios (Mt 9, 12s).
El sábado 7 comenzamos con alabanza y testimonios. El aforo iba llenándose y también crecía en intensidad la oración. Nos preparamos para la tercera enseñanza del P. Linero, en la que siguió enunciando las actitudes para evangelizar con valentía. Lo presentó con el leproso anónimo de Mc 1, 40-45: un marginado de la comunidad y excluido de la relación con Dios por el pecado. Se le acerca un leproso, suplicándole de rodillas: “Si quieres, puedes limpiarme”. Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: “Quiero, queda limpio” (Mc 1, 40-41). Cuatro actitudes: acércate a Él; adórale; reconoce su Voluntad y su Poder. Dios se compadece de ti y hace maravillas.
Después del descanso, en los que se tenía la oportunidad para la oración de intercesión y las confesiones, celebramos la Eucaristía haciendo Memoria de la Virgen María siendo presidida por el P. Eduardo Toraño, Asesor Nacional de la RCCE. Seguimos leyendo el libro de Amós, explicando el P. Eduardo las “chozas” en las que construimos nuestra vida. El evangelio de Mateo nos decía que no podemos estar de luto cuando el novio-esposo, el Señor, está con nosotros. Se notaba por la alegría de la celebración y por un bello canto que ha sido el hilo conductor de las celebraciones: “Quién nos separará de tu Amor, Inmenso Amor, oh Dios”.
testimoniosLa tarde comenzó con la alabanza muy participativa siendo un gran momento de unción. El P. Alberto nos regaló su cuarta y última enseñanza que centró en el ciego Bartimeo: Mc 10, 46-52. Se nos muestra la fe, de cara a la evangelización, con siete características muy especiales: la experiencia de fe parte de reconocer la necesidad esencial de Jesús desde la aceptación de lo que cada uno somos: Hijo de David, Jesús; clamar, pedir ayuda al Señor: ten compasión de mí; aceptar que la fe va creciendo progresivamente: gritaba más; superar obstáculos y a los “dificilitadores”: lo increpaban para que se callara… pero gritó más fuerte; abandonarse en Jesús: soltó el manto (su tesoro, su seguridad), dio un salto (¡un ciego!) y se acercó a Jesús; una fe que clarifica los propios motivos: ¿Qué quieres que haga por ti?” porque muchos piden lo que no necesitan y, por último, tomar decisiones radicales y valientes: y lo seguía por el camino. Así podremos proclamar su Palabra con valentía.
Al final de la tarde, vivimos uno de los momentos más importantes de la Asamblea: Alabanza y Adoración, con oración de Sanación física e interior. El Ministerio Nacional de Alabanza condujo la primera parte con inmenso amor y con una preciosa danza hasta que vimos a Jesucristo Sacramentado entrar en el Auditorio. ¡Inolvidable! Todo un pueblo de 2.000 personas con el corazón, la mente, los labios en el canto a su Señor. ¡Un pueblo arrodillado ante Dios! La Adoración fue seguida de la oración de sanación que dirigió el P. Alberto. Fue una oración muy ungida. Sólo Dios sabe lo que pasó. A Él damos toda Gloria y Honor.
La mañana del domingo 8 fue el broche de oro a este encuentro, ya con la presencia de los niños al haber concluido su I Asamblea Nacional. Tras la alabanza, avisos y agradecimientos, se celebró la Eucaristía presidida por el P. Linero. La Palabra nos llevaba a vivir el profetismo, encajando perfectamente con el lema de la Asamblea, aun sabiendo que los profetas que anuncian con valentía la Palabra pueden ser despreciados en su tierra y casa (Ez 2, 2-5 y Mc 6, 1-6) pero, como nos recordaba la 2 Co 12, 9, Te basta mi gracia: la fuerza se realiza en la debilidad. Fue precioso el momento de orar todos con las manos alzadas, como niños, el Padrenuestro a nuestro Dios que nos guarda en su corazón. El Coordinador Nacional, Rodrigo
linero2Bello, despidió la Asamblea. En sus palabras nos recordó que debemos vivir desinstalados de lo que somos y de nuestras cosas para que sólo Dios gobierne nuestras vidas, Y, en segundo lugar, nos recordó la importancia de la Carta Apostólica de Benedicto XVI Porta fidei, en cuyo n. 1 se nos dice: La puerta de la fe (cf. Hch. 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida. Un hermoso deseo y compromiso para que lo vivamos personalmente y en cada uno de nuestros grupos de RCCE. Demos gracias a Dios por estos días de gracia: al P. Alberto Linero, al MNA, al Equipo Nacional y a todos, uno a uno, que hicieron de este Encuentro una experiencia alegre y profunda de la Misericordia de Dios. Nos corresponde ahora salir y anunciar lo que hemos visto y oído con valentía.
Crónica de la XXXIV Asamblea Nacional de la RCCE
P. Francisco J. Ramíerez (Revista Nuevo Pentecostés, nº 142)

Carta Encíclica Lumen Fidei del Papa Francisco.

Firmada el 29 de junio y completando el ciclo de las virtudes teologales (iniciado con Benedicto XVI con Spe Salvi y Caritas en Veritate), se ha publicado «Lumen Fidei«, la primera encíclica del papa Francisco, acerca de la fe. «Fe, esperanza y caridad, en admirable urdimbre, constituyen el dinamismo de la existencia cristiana hacia la comunión plena con Dios» dice en la primera parte del texto.

Comienza presentando un breve recorrido por la concepción de la luz de la fe, en el que destaca:  «El hombre ha renunciado a la búsqueda de una luz grande, de una verdad grande, y se ha contentado con pequeñas luces que alumbran el instante fugaz, pero que son incapaces de abrir el camino. Cuando falta la luz, todo se vuelve confuso, es imposible distinguir el bien del mal, la senda que lleva a la meta de aquella otra que nos hace dar vueltas y vueltas, sin una dirección fija.Por tanto, es urgente recuperar el carácter luminoso propio de la fe, pues cuando su llama se apaga, todas las otras luces acaban languideciendo»

Continua aclarando que la fe, esta luz,  «nace del encuentro con el Dios vivo, que nos llama y nos revela su amor, un amor que nos precede y en el que nos podemos apoyar para estar seguros y construir la vida«.

El texto se escribe en el contexto de los 50 años del Concilio Vaticano II y en pleno Año de la Fe, circunstancias ambas que nos invitan a poner de nuevo en el centro de nuestra vida eclesial y personal el primado de Dios en Cristo. Porque, como dice el Santo Padre: « la Iglesia nunca presupone la fe como algo descontado, sino que sabe que este don de Dios tiene que ser alimentado y robustecido para que siga guiando su camino«.

El primer capitulo, el de mayo recorrido histórico, se dedica a presentar la fe de Jesucristo porque como señala: «La fe nos abre el camino y acompaña nuestros pasos a lo largo de la historia. Por eso, si queremos entender lo que es la fe, tenemos que narrar su recorrido, el camino de los hombres creyentes«. Destaca al final de este primer capítulo las enseñanzas sobre la forma eclesial de la fe: que la fe ha de vivirse y confesarse dentro del cuerpo de Cristo, como comunión real de los creyentes. «La fe no es algo privado, una concepción individualista, una opinión subjetiva, sino que nace de la escucha y está destinada a pronunciarse y a convertirse en anuncio

En el segundo capítulo trata las relaciones entre la fe y otras realidades como la verdad, el amor y la razón. También destaca la iniciación a la fe de los no creyentes: «La fe concierne también a la vida de los hombres que, aunque no crean, desean creer y no dejan de buscar. En la medida en que se abren al amor con corazón sincero y se ponen en marcha con aquella luz que consiguen alcanzar, viven ya, sin saberlo, en la senda hacia la fe»

La evangelización es el tema del tercer capítulo porque » quien se ha abierto al amor de Dios, ha escuchado su voz y ha recibido su luz, no puede retener este don para sí. La fe, puesto que es escucha y visión, se transmite también como palabra y luz.»

«La fe no sólo se presenta como un camino, sino también como una edificación, como la preparación de un lugar en el que el hombre pueda convivir con los demás» La encíclica se cierra con un capítulo referido al bien común y con la fe como elemento imprescindible para la construcción de la ciudad fiable. Acaba con una oración a María.

Pueden encontrar el texto completo, también para su descarga en pdf a través de esta dirección: https://www.vatican.va/holy_father/francesco/encyclicals/documents/papa-francesco_20130629_enciclica-lumen-fidei_sp.html

Manos Unidas: Cursos online de formación sobre educación y cooperación al desarrollo.

Manos Unidas, con la cofinanciación de la AECID, puso en marcha una iniciativa en el año 2010, en el marco del convenio “Incorporación de las nuevas tecnologías para facilitar el acercamiento de la sociedad española al Sur”: la realización de una serie de cursos online sobre educación y cooperación para el desarrollo.

Con ocho realizados hasta el momento durante el primer semestre de 2013, han tenido una excelente acogida, tanto en contenido como en participantes. A partir de octubre, lanzarán la nueva modalidad de cursos online en convocatoria abierta (cursos no tutorizados). Este tipo de formación es individualizada: cada participante comenzará el curso cuando realice la inscripción, y dispondrá, desde ese momento, de 3 meses para realizarlo a su ritmo.Además se amplía el catálogo con dos nuevas materias: «Introducción a la cooperación al desarrollo» e «Introducción a los factores económicos del desarrollo».

Pueden encontrar todo en la  Plataforma de Formación Online de Manos Unidas https://www.manosunidas-online.org/cursos/