Asociación de Ciegos Españoles Católicos, CECO.
Crónica de las convivencias de los días 12, 13 y 14 de junio de 2026.
Este año hemos celebrado nuestras convivencias nacionales en la bonita ciudad de Santander.
La acogida por parte de los compañeros y sacerdotes ha sido excelente.
El alojamiento en pensión completa lo realizamos en el Seminario de Monte Corbán.
Tras la comida del viernes, inauguramos las jornadas con la presentación de las diócesis asistentes: Bilbao, León, Madrid, Santander, Toledo, Valencia y Zaragoza.
La diócesis de Málaga, ante la imposibilidad de asistir, mandó un vídeo saludando y deseando todo lo mejor.

Nos acompañaron autoridades eclesiásticas y de la ONCE, resaltando la importancia de colaborar en equipo para beneficio de todos los ciegos de España.
Por parte de la ONCE estuvo presente Dña. Imelda Fernández, Vicepresidenta del Consejo General de Servicios Sociales, Participación y Plan ONCERCA.
Como autoridad eclesiástica estuvo D. Ricardo Alvarado, Vicario Episcopal para la Acción Caritativa y Social. También estuvo presente D. Jaime Gutiérrez, consiliario diocesano de CECO en Santander.
Después fuimos a celebrar la Eucaristía a la ermita de la Virgen del Mar, Patrona de la ciudad de Santander.

Tras la cena, finalizamos la jornada con una hora santa.
Al día siguiente tuvimos una charla de formación impartida por D. Álvaro Asensio, Vicario General de la Diócesis, sobre el sacramento del matrimonio. Resultó muy interesante y participativa. Seguidamente, presidió la celebración de la Eucaristía en la capilla de San José del Seminario. Por la tarde fuimos a conocer la ciudad de Santander: vuelta en el tren turístico y paseo por las playas del Sardinero.
Finalizamos, tras la cena, compartiendo experiencias con una degustación de sidra, vino dulce y quesada, típica de la tierra.
A la mañana siguiente tuvimos nuestra Asamblea General y Misa en la catedral, participada y con las lecturas leídas en Braille, presidida por el Sr. Obispo D. Arturo Ros.
Las convivencias finalizaron con una comida de hermandad.
En estos tres días hemos disfrutado de un ambiente muy bueno: todos deseábamos compartir y convivir con todos y así lo hicimos, cambiándonos de mesa en las diferentes comidas y hablando de forma distendida en los ratos libres.
Muchas gracias a todos los compañeros, sacerdotes y laicos, por hacerlo posible.
Fue un bonito detalle presentarnos a los ciegos totales, el plano de Santander en relieve con indicaciones escritas en Braille.
En nuestras convivencias siempre hacemos inclusión y damos gracias a Dios por ello.
