JUSTICIA Y PAZ: 50 Jornada Mundial de la Paz: «La no violencia: un estilo de política para la paz»

50 Jornada Mundial de la Paz: «La no violencia: un estilo de política para la paz»

1. Al comienzo de este nuevo año formulo mis más sinceros deseos de paz para los pueblos y para las naciones del mundo, para los Jefes de Estado y de Gobierno, así como para los responsables de las comunidades religiosas y de los diversos sectores de la sociedad civil. Deseo la paz a cada hombre, mujer, niño y niña, a la vez que rezo para que la imagen y semejanza de Dios en cada persona nos permita reconocernos unos a otros como dones sagrados dotados de una inmensa dignidad. Especialmente en las situaciones de conflicto, respetemos su «dignidad más profunda»[1] y hagamos de la no violencia activa nuestro estilo de vida.
Este es el Mensaje para la 50 Jornada Mundial de la Paz. En el primero, el beato Papa Pablo VI se dirigió, no sólo a los católicos sino a todos los pueblos, con palabras inequívocas: «Ha aparecido finalmente con mucha claridad que la paz es la línea única y verdadera del progreso humano (no las tensiones de nacionalismos ambiciosos, ni las conquistas violentas, ni las represiones portadoras de un falso orden civil)». Advirtió del «peligro de creer que las controversias internacionales no se pueden resolver por los caminos de la razón, es decir de las negociaciones fundadas en el derecho, la justicia, la equidad, sino sólo por los de las fuerzas espantosas y mortíferas». Por el contrario, citando Pacem in terris de su predecesor san Juan XXIII, exaltaba «el sentido y el amor de la paz fundada sobre la verdad, sobre la justicia, sobre la libertad, sobre el amor»[2]. Impresiona la actualidad de estas palabras, que hoy son igualmente importantes y urgentes como hace cincuenta años.
En esta ocasión deseo reflexionar sobre la no violencia como un estilo de política para la paz, y pido a Dios que se conformen a la no violencia nuestros sentimientos y valores personales más profundos. Que la caridad y la no violencia guíen el modo de tratarnos en las relaciones interpersonales, sociales e internacionales. Cuando las víctimas de la violencia vencen la tentación de la venganza, se convierten en los protagonistas más creíbles en los procesos no violentos de construcción de la paz. Que la no violencia se trasforme, desde el nivel local y cotidiano hasta el orden mundial, en el estilo característico de nuestras decisiones, de nuestras relaciones, de nuestras acciones y de la política en todas sus formas.
Un mundo fragmentado
2. El siglo pasado fue devastado por dos horribles guerras mundiales, conoció la amenaza de la guerra nuclear y un gran número de nuevos conflictos, pero hoy lamentablemente estamos ante una terrible guerra mundial por partes. No es fácil saber si el mundo actualmente es más o menos violento de lo que fue en el pasado, ni si los modernos medios de comunicación y la movilidad que caracteriza nuestra época nos hace más conscientes de la violencia o más habituados a ella.
En cualquier caso, esta violencia que se comete «por partes», en modos y niveles diversos, provoca un enorme sufrimiento que conocemos bien: guerras en diferentes países y continentes; terrorismo, criminalidad y ataques armados impredecibles; abusos contra los emigrantes y las víctimas de la trata; devastación del medio ambiente. ¿Con qué fin? La violencia, ¿permite alcanzar objetivos de valor duradero? Todo lo que obtiene, ¿no se reduce a desencadenar represalias y espirales de conflicto letales que benefician sólo a algunos «señores de la guerra»?
La violencia no es la solución para nuestro mundo fragmentado. Responder con violencia a la violencia lleva, en el mejor de los casos, a la emigración forzada y a un enorme sufrimiento, ya que las grandes cantidades de recursos que se destinan a fines militares son sustraídas de las necesidades cotidianas de los jóvenes, de las familias en dificultad, de los ancianos, de los enfermos, de la gran mayoría de los habitantes del mundo. En el peor de los casos, lleva a la muerte física y espiritual de muchos, si no es de todos.
La Buena Noticia
3. También Jesús vivió en tiempos de violencia. Él enseñó que el verdadero campo de batalla, en el que se enfrentan la violencia y la paz, es el corazón humano: «Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos» (Mc 7,21). Pero el mensaje de Cristo, ante esta realidad, ofrece una respuesta radicalmente positiva: él predicó incansablemente el amor incondicional de Dios que acoge y perdona, y enseñó a sus discípulos a amar a los enemigos (cf. Mt 5,44) y a poner la otra mejilla (cf. Mt 5,39). Cuando impidió que la adúltera fuera lapidada por sus acusadores (cf. Jn 8,1-11) y cuando, la noche antes de morir, dijo a Pedro que envainara la espada (cf. Mt 26,52), Jesús trazó el camino de la no violencia, que siguió hasta el final, hasta la cruz, mediante la cual construyó la paz y destruyó la enemistad (cf. Ef 2,14-16). Por esto, quien acoge la Buena Noticia de Jesús reconoce su propia violencia y se deja curar por la misericordia de Dios, convirtiéndose a su vez en instrumento de reconciliación, según la exhortación de san Francisco de Asís: «Que la paz que anunciáis de palabra la tengáis, y en mayor medida, en vuestros corazones»[3].
Ser hoy verdaderos discípulos de Jesús significa también aceptar su propuesta de la no violencia. Esta —como ha afirmado mi predecesor Benedicto XVI— «es realista, porque tiene en cuenta que en el mundo hay demasiada violencia, demasiada injusticia y, por tanto, sólo se puede superar esta situación contraponiendo un plus de amor, un plus de bondad. Este “plus” viene de Dios»[4]. Y añadía con fuerza: «para los cristianos la no violencia no es un mero comportamiento táctico, sino más bien un modo de ser de la persona, la actitud de quien está tan convencido del amor de Dios y de su poder, que no tiene miedo de afrontar el mal únicamente con las armas del amor y de la verdad. El amor a los enemigos constituye el núcleo de la “revolución cristiana”»[5]. Precisamente, el evangelio del amad a vuestros enemigos (cf. Lc 6,27) es considerado como «la charta magna de la no violencia cristiana», que no se debe entender como un «rendirse ante el mal […], sino en responder al mal con el bien (cf. Rm 12,17-21), rompiendo de este modo la cadena de la injusticia»[6].
Más fuerte que la violencia
4. Muchas veces la no violencia se entiende como rendición, desinterés y pasividad, pero en realidad no es así. Cuando la Madre Teresa recibió el premio Nobel de la Paz, en 1979, declaró claramente su mensaje de la no violencia activa: «En nuestras familias no tenemos necesidad de bombas y armas, de destruir para traer la paz, sino de vivir unidos, amándonos unos a otros […]. Y entonces seremos capaces de superar todo el mal que hay en el mundo»[7]. Porque la fuerza de las armas es engañosa. «Mientras los traficantes de armas hacen su trabajo, hay pobres constructores de paz que dan la vida sólo por ayudar a una persona, a otra, a otra»; para estos constructores de la paz, Madre Teresa es «un símbolo, un icono de nuestros tiempos»[8]. En el pasado mes de septiembre tuve la gran alegría de proclamarla santa. He elogiado su disponibilidad hacia todos por medio de «la acogida y la defensa de la vida humana, tanto de la no nacida como de la abandonada y descartada […]. Se ha inclinado sobre las personas desfallecidas, que mueren abandonadas al borde de las calles, reconociendo la dignidad que Dios les había dado; ha hecho sentir su voz a los poderosos de la tierra, para que reconocieran sus culpas ante los crímenes —¡ante los crímenes!— de la pobreza creada por ellos mismos»[9]. Como respuesta —y en esto representa a miles, más aún, a millones de personas—, su misión es salir al encuentro de las víctimas con generosidad y dedicación, tocando y vendando los cuerpos heridos, curando las vidas rotas.
La no violencia practicada con decisión y coherencia ha producido resultados impresionantes. No se olvidarán nunca los éxitos obtenidos por Mahatma Gandhi y Khan Abdul Ghaffar Khan en la liberación de la India, y de Martin Luther King Jr. contra la discriminación racial. En especial, las mujeres son frecuentemente líderes de la no violencia, como, por ejemplo, Leymah Gbowee y miles de mujeres liberianas, que han organizado encuentros de oración y protesta no violenta (pray-ins), obteniendo negociaciones de alto nivel para la conclusión de la segunda guerra civil en Liberia.
No podemos olvidar el decenio crucial que se concluyó con la caída de los regímenes comunistas en Europa. Las comunidades cristianas han contribuido con su oración insistente y su acción valiente. Ha tenido una influencia especial el ministerio y el magisterio de san Juan Pablo II. En la encíclica Centesimus annus (1991), mi predecesor, reflexionando sobre los sucesos de 1989, puso en evidencia que un cambio crucial en la vida de los pueblos, de las naciones y de los estados se realiza «a través de una lucha pacífica, que emplea solamente las armas de la verdad y de la justicia»[10]. Este itinerario de transición política hacia la paz ha sido posible, en parte, «por el compromiso no violento de hombres que, resistiéndose siempre a ceder al poder de la fuerza, han sabido encontrar, una y otra vez, formas eficaces para dar testimonio de la verdad». Y concluía: «Ojalá los hombres aprendan a luchar por la justicia sin violencia, renunciando a la lucha de clases en las controversias internas, así como a la guerra en las internacionales»[11].
La Iglesia se ha comprometido en el desarrollo de estrategias no violentas para la promoción de la paz en muchos países, implicando incluso a los actores más violentos en un mayor esfuerzo para construir una paz justa y duradera.
Este compromiso en favor de las víctimas de la injusticia y de la violencia no es un patrimonio exclusivo de la Iglesia Católica, sino que es propio de muchas tradiciones religiosas, para las que «la compasión y la no violencia son esenciales e indican el camino de la vida»[12]. Lo reafirmo con fuerza: «Ninguna religión es terrorista»[13]. La violencia es una profanación del nombre de Dios[14]. No nos cansemos nunca de repetirlo: «Nunca se puede usar el nombre de Dios para justificar la violencia. Sólo la paz es santa. Sólo la paz es santa, no la guerra»[15].
La raíz doméstica de una política no violenta
5. Si el origen del que brota la violencia está en el corazón de los hombres, entonces es fundamental recorrer el sendero de la no violencia en primer lugar en el seno de la familia. Es parte de aquella alegría que presenté, en marzo pasado, en la Exhortación apostólica Amoris laetitia, como conclusión de los dos años de reflexión de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia. La familia es el espacio indispensable en el que los cónyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado, y donde los desacuerdos o incluso los conflictos deben ser superados no con la fuerza, sino con el diálogo, el respeto, la búsqueda del bien del otro, la misericordia y el perdón[16]. Desde el seno de la familia, la alegría se propaga al mundo y se irradia a toda la sociedad[17]. Por otra parte, una ética de fraternidad y de coexistencia pacífica entre las personas y entre los pueblos no puede basarse sobre la lógica del miedo, de la violencia y de la cerrazón, sino sobre la responsabilidad, el respeto y el diálogo sincero. En este sentido, hago un llamamiento a favor del desarme, como también de la prohibición y abolición de las armas nucleares: la disuasión nuclear y la amenaza cierta de la destrucción recíproca, no pueden servir de base a este tipo de ética[18]. Con la misma urgencia suplico que se detenga la violencia doméstica y los abusos a mujeres y niños.
El Jubileo de la Misericordia, concluido el pasado mes de noviembre, nos ha invitado a mirar dentro de nuestro corazón y a dejar que entre en él la misericordia de Dios. El año jubilar nos ha hecho tomar conciencia del gran número y variedad de personas y de grupos sociales que son tratados con indiferencia, que son víctimas de injusticia y sufren violencia. Ellos forman parte de nuestra «familia», son nuestros hermanos y hermanas. Por esto, las políticas de no violencia deben comenzar dentro de los muros de casa para después extenderse a toda la familia humana. «El ejemplo de santa Teresa de Lisieux nos invita a la práctica del pequeño camino del amor, a no perder la oportunidad de una palabra amable, de una sonrisa, de cualquier pequeño gesto que siembre paz y amistad. Una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo»[19].
Mi llamamiento
6. La construcción de la paz mediante la no violencia activa es un elemento necesario y coherente del continuo esfuerzo de la Iglesia para limitar el uso de la fuerza por medio de las normas morales, a través de su participación en las instituciones internacionales y gracias también a la aportación competente de tantos cristianos en la elaboración de normativas a todos los niveles. Jesús mismo nos ofrece un «manual» de esta estrategia de construcción de la paz en el así llamado Discurso de la montaña. Las ocho bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-10) trazan el perfil de la persona que podemos definir bienaventurada, buena y auténtica. Bienaventurados los mansos —dice Jesús—, los misericordiosos, los que trabajan por la paz, y los puros de corazón, los que tienen hambre y sed de la justicia.
Esto es también un programa y un desafío para los líderes políticos y religiosos, para los responsables de las instituciones internacionales y los dirigentes de las empresas y de los medios de comunicación de todo el mundo: aplicar las bienaventuranzas en el desempeño de sus propias responsabilidades. Es el desafío de construir la sociedad, la comunidad o la empresa, de la que son responsables, con el estilo de los trabajadores por la paz; de dar muestras de misericordia, rechazando descartar a las personas, dañar el ambiente y querer vencer a cualquier precio. Esto exige estar dispuestos a «aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso»[20]. Trabajar de este modo significa elegir la solidaridad como estilo para realizar la historia y construir la amistad social. La no violencia activa es una manera de mostrar verdaderamente cómo, de verdad, la unidad es más importante y fecunda que el conflicto. Todo en el mundo está íntimamente interconectado[21]. Puede suceder que las diferencias generen choques: afrontémoslos de forma constructiva y no violenta, de manera que «las tensiones y los opuestos [puedan] alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida», conservando «las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna»[22].
La Iglesia Católica acompañará todo tentativo de construcción de la paz también con la no violencia activa y creativa. El 1 de enero de 2017 comenzará su andadura el nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que ayudará a la Iglesia a promover, con creciente eficacia, «los inconmensurables bienes de la justicia, la paz y la protección de la creación» y de la solicitud hacia los emigrantes, «los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las víctimas de los conflictos armados y de las catástrofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las víctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura»[23].
En conclusión
7. Como es tradición, firmo este Mensaje el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. María es Reina de la Paz. En el Nacimiento de su Hijo, los ángeles glorificaban a Dios deseando paz en la tierra a los hombres y mujeres de buena voluntad (cf. Lc 2,14). Pidamos a la Virgen que sea ella quien nos guíe.
«Todos deseamos la paz; muchas personas la construyen cada día con pequeños gestos; muchos sufren y soportan pacientemente la fatiga de intentar edificarla»[24]. En el 2017, comprometámonos con nuestra oración y acción a ser personas que aparten de su corazón, de sus palabras y de sus gestos la violencia, y a construir comunidades no violentas, que cuiden de la casa común. «Nada es imposible si nos dirigimos a Dios con nuestra oración. Todos podemos ser artesanos de la paz»[25]. Enlace
Vaticano, 8 de diciembre de 2016
Francisco
 


[1] Exhort. ap. Evangelii gaudium, 228.
[2] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1968.
[3] «Leyenda de los tres compañeros»: Fonti Francescane, n. 1469.
[4] Angelus (18 febrero 2007).
[5] Ibíd.
[6] Ibíd.
[7] Discurso al recibir el Premio Nobel de la Paz (11 diciembre 1979).
[8] Homilía en Santa Marta, «El camino de la paz» (19 noviembre 2015).
[9] Homilía en la canonización de la beata Madre Teresa de Calcuta (4 septiembre 2016).
[10] N. 23.
[11] Ibíd.
[12] Discurso, Audiencia interreligiosa (3 noviembre 2016).
[13] Discurso a los participantes al tercer Encuentro Mundial de los Movimientos Populares (5 noviembre 2016).
[14] Cf. Discurso en el Encuentro interreligioso con el Jeque de los musulmanes del Cáucaso y con representantes de las demás comunidades religiosas del país, Bakú (2 octubre 2016).
[15] Discurso, Asís (20 septiembre 2016).
[16] Cf. Exhort. ap. postsin. Amoris laetitia, 90-130.
[17] Ibíd., 133.194.234.
[18] Cf. Mensaje con ocasión de la Conferencia sobre el impacto humanitario de las armas atómicas (7 diciembre 2014).
[19] Carta Enc. Laudato si’, 230.
[20] Exhort. ap. Evangelii gaudium, 227.
[21] Cf. Carta Enc. Laudato si’, 16.117.138.
[22] Exhort. ap. Evangelii gaudium, 228.
[23] Carta apostólica en forma de «Motu Proprio» con la que se instituye el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (17 agosto 2016).
[24] Regina Coeli, Belén (25 mayo 2014).
[25] Llamamiento, Asís (20 septiembre 2016).

Leer más: https://www.juspax-es.org/products/a50-jornada-mundial-de-la-paz-la-no-violencia-un-estilo-de-politica-para-la-paz/

HERMANDADES DEL TRABAJO: Navidad 2016

Navidad 2016 en Hermandades

Festival de Navidad (teatro)
y Pregón de Navidad

Festival de Navidad (teatro)
y Pregón de Navidad

El centro de Madrid de Hermandades del Trabajo celebra la Navidad con el cariño y sentimiento que merecen estas fechas tan especiales. Aquí tenéis los próximos actos.
PREGÓN DE NAVIDAD 2016
Domingo, 18 de diciembre 2016
– 11,15 horas, Eucaristía
– 12,30 horas, Pregón de Navidad
por: D. Julián Serrano de Andrés
(Consiliario de Hermandades del Trabajo,
discípulo y biógrafo de D. Abundio García Román) 

– A continuación, Recital de villancicos y música navideña interpretada por “Coral de Veteranos de Iberia” Director: Ángel Jiménez
– Lugar: Capilla de Hermandades. C/ Raimundo Lulio, 6.  Entrada libre
 
FESTIVAL DE NAVIDAD (TEATRO)
cartel reyes
Sábado 17 y domingo 18 de diciembre de 2016 
“El soplador de Estrellas”
             
de Ricardo Talento,
por Grupo de Teatro Kermés,
con la colaboración del grupo Pablo Mateos de HH.T.
Dirección: Manuel González
 
Hora: 18,30
Lugar: Salón de Actos de las HHT – Madrid
Invitaciones: Adultos 5€ y niños (hasta 10 años) 3€
 
A la venta en:
 
– Caja, plta. 2ª, de lunes a viernes por la mañana, de 9,15 a 14,30 horas
– Hermandades (1ª plta.) lunes, miércoles y viernes. de 18,30 a 20,30 horas
 
Un saludo ¡os esperamos!
Puedes consultar más actividades y otra información en nuestros periódicos:
–> A Hombros diciembre 2016
–> MAS diciembre 2016

ENTREVISTA A DOLORES GARCÍA PI, NUEVA PRESIDENTA DEL FORO DE LAICOS DE ESPAÑA

Por José Alberto Rugeles Martínez

 
1.- ¿Qué ha significado para ti la elección como nueva Presidenta del Foro de Laicos?
La propuesta de hacer este servicio fue, al inicio, una buena sorpresa. Después de participar este fin de semana en la Asamblea, me doy cuenta de que poder estar en el Foro de Laicos es un gran privilegio. Estamos en un “espacio” llamado a crear y re-crear comunión y encuentro entre muchas realidades asociativas de la Iglesia. Lo siento como un enorme desafío y, al mismo tiempo, como una gran posibilidad de enriquecimiento humano y en mi propia vida cristiana.
 
2- ¿Qué retos tiene delante de si la Comisión Permanente del Foro que te acompaña en la nueva tarea?
Los retos que estamos llamados a responder son muchos y los pasos a dar para afrontarlos creo que los tenemos que “descubrir” juntos. Me gustaría que la Comisión Permanente que ahora empieza, recogiendo el testigo de la experiencia de la precedente, no fuera una suma de personas, sino un equipo o mejor una porción de Iglesia en “camino juntos”, una pequeña expresión de la sinodalidad que el Papa Francisco tanto subraya.
 
3.- En línea con la pregunta anterior ¿Qué tarea es más urgente para el laicado católico español?
Camino Cañón, presidenta saliente, enumeraba ayer en una entrevista algunos retos y carencias del laicado español, que comparto completamente (https://forodelaicos.wordpress.com/category/noticias-del-foro-de-laicos/).
Entiendo que todos estos desafíos van en la línea de ser nosotros cada vez más “levadura”, “sal”, más vida del Evangelio, que es capaz de ir al encuentro de los dolores y las preocupaciones de los hombres y mujeres de nuestra sociedad, ser “Iglesia en salida”, abierta y acogedora. Y estoy segura de que el Espíritu Santo, que tiene una “creatividad” infinita, utiliza esta multiplicidad de carismas en la Iglesia para dar respuestas, en tiempo y en forma, a todos estos retos.
 
4.- El relativismo moral, el paro, la inmigración, la crisis de la familia y un largo etcétera son problemas del día a día contemporáneo que exigen la presencia pública del laicado y de un organismo como la Comisión Permanente del Foro de Laicos, ¿piensa incentivar esa presencia?
Hay muchos laicos presentes en todas estas llagas y quizás tenemos que ser capaces de dar más visibilidad al gran trabajo que, en este sentido, hacen los movimientos y las asociaciones.
En primer lugar, es una riqueza que debemos conocer nosotros mismos, también porque podría propiciar una mayor colaboración en las iniciativas que unos y otros realizamos y, de consecuencia, un mayor impacto social.
Después, porque no se enciende una lámpara para ponerla bajo el celemín, sino para que alumbre. Continua Jesús: “(…) Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5, 15).
Y esto porque sigue siendo válida la afirmación del Papa Pablo VI de que el hombre contemporáneo “escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan o si escuchan a los que enseñan, es porque dan testimonio” (Evangeli Mutandi, n. 41).
 
Aprovecho la ocasión que me brindan con esta entrevista para dar las gracias a Camino Cañón y a los miembros de la Comisión Permanente que han terminado su servicio y a cuantos les precedieron, que han hecho posible que, en todos estos años, se haya crecido en el aprecio, cercanía y colaboración entre nuestras asociaciones, por el bien de la Iglesia.

ARTÍCULO REFUGIADOS Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Hacemos llegar el artículo que Cristina Manzanedo nos ha enviado sobre refugiados y medios de comunicación, un tema por el que se interesaron en la mesa redonda de las jornadas del sábado 26:
«How media shapes the ‘refugee crisis’
We soak up what media platforms report without much of an analytical rigour most of the time. You might intervene by stating that you always seek information from more than one channel, that you consult print media, TV and online sources alike. But is that enough to provide us with a critical perspective?
Especially in the context of the so-called refugee crisis I would argue that this is not enough. We are constantly exposed to a politicised migration discourse but we do not realise how protracted our information actually is. This becomes visible in the recurring rhetoric of the refugee discourse which is based on simple catchphrases.
Since 2014, when the influx of refugees from Syria into the EU reached a noticeable level we speak of a refugee crisis to which the EU has to find a comprehensive political solution. During the peak months in the fall of 2015 the refugee-streams put pressured Europe and its borders so much that German Chancellor Angela Merkel revoked the Dublin Regulation announcing that all Syrian refugees are welcome in Germany.
Lately xenophobic statements by radical right parties in Europe found public approval and multiple Member State governments openly stated their unwillingness to accept refugees in response to a proposed EU-coordinated resettlement effort. In 2016, the EU-Turkey deal contributed to the significant reduction of refugee arrivals in Greece and the crisis appears to be tamed. The EU announced as much in recent weeks while emphasising that a crisis of such scope has never been resolved at this speed before.
If you felt reminded of something while reading this that is because you probably are. It comprises some pieces of information that major media outlets put forth during the last two years. It also used the familiar connections that we associate with the topic of refugees.
But are we critical observers if we realise that this discourse is guided by certain key words and a set of recurring linkages between refugee flows and political decision making? Being able to see that this discourse is covered by the mainstream media within set boundaries is a valuable first step. This alone is insufficient, however, to provide a well-founded opinion about the topic of migration to Europe and the global phenomenon of migration in general.
We need to look beyond the information that we receive to establish well-founded opinions on refugees. That includes taking a minute to understand why information is repetitive and exclusive in day-to-day media coverage.
Even when we pick up the latest news about the state of the war in Syria and the political debates that the EU engages in with third countries, we are faced with the trap of being information takers only. All media outlets are selective. The news that we are fed are the most shocking, the best sells or simply the ones to which vested interests are attached.
What we do not receive is everything outside of that spectre. We are not told about Afghan, Iraqi and Somalian refugees who, in many cases, have well-founded asylum claims just like refugees from Syria. Nonetheless, their stories are often not heard as their countries are perceived safe in comparison to Syria.
This results in a constant bias. We do not receive a full account of opinions on a particular topic such as migration, but only a pre-selected fraction. Without keeping that in mind we are victims to the fallacy of drawing incomplete conclusions. They might be adequate if we consider the fraction of what we are exposed to as the big picture, but as soon as we start to make generalisations and perceive the information we have as equivalent to all there is we merely further the aforementioned bias.
The results of that are lethal. Migrants from many countries other than Syria are deprived of the legitimate opportunity to launch asylum applications. Xenophobic fears reach heights that are unheard of since the end of World War II. Likewise the political capacity of the EU is confined to making suggestions for common policies that highly restrict refugee protection and externalising the responsibility for refugees to Turkey and other third countries.
While these policy-related obstacles are problematic already, the effect of a narrow migration discourse is even more critical at the level of communication between media and the European people. It becomes more and more obvious that the refugees who have reached Europe so far are in need of protection irrespective of their origin.
Many NGOs have realised that and use the term forcibly displaced persons instead of refugees or migrants to indicate that it is indeed a matter of individual circumstances that determines whether a person requires international protection. The fact that this terminology has not been adopted in media reports and the news shows that the current discourse on migration lacks a global dimension and a sense for humanitarian considerations.
It is a matter of recognising that there are more global dimensions to migration than those that media covers in Europe today. It is maybe easiest to put it in this message: Due to the ongoing war every Syrian migrant is a refugee, but not every refugee in the world at this time is a Syrian. The issue of forced migration is not confined to Syrians only and likewise not to people who arrive in Europe. In fact, forced migration is a global phenomenon of which Europe has been largely spared for many years.
If the discourse on forced migration in the EU is to evolve and public opinions are to be taken seriously, then this requires an increased level of critical thinking from every individual.
By Max Olgemoller, JRS Europe Advocacy and Communications Intern»
Información extraída de: https://www.facebook.com/notes/jesuit-refugee-service-europe-jrs/how-media-shapes-the-refugee-crisis/1674867299440548

NOTA DE PRENSA: Doña Dolores García Pi, nueva Presidenta del Foro de Laicos de España

Dña. Dolores García Pi, elegida nueva Presidenta del Foro de Laicos de España y de su Comisión Permanente.

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española la nombrará próximamente como corresponde a lo que disponen los estatutos.

Ha sido elegida en la XXIV Asamblea General Ordinaria del Foro realizada en el «Salón de Actos Don Bernardo Herráez» del edificio de la COPE, en la calle Alfonso XI de Madrid, donde se eligieron también como  tesorera a Dña. Fredes Moral Abad y como vocales a Águeda Ortiz de Diego, Pablo Pérez Gómez-Aldaraví y Roberto de la Cruz, quienes pasan a formar parte de la Permanente junto con los tres vocales que ya habían sido elegidos hace dos años: José Antonio Cecilia,  José Alberto Rugeles Martínez y Javier Alonso, el Vice presidente D. Guillermo Aparicio y la secretaria Doña Paloma González-Blanch, cargos que no vencían  este año.

Dña. Dolores García Pi es Licenciada en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid. Pertenece al Movimiento de los Focolares, donde ha sido responsable de la Secretaría General y de la Oficina de Prensa. Ha trabajado en la Nunciatura Apostólica y en el Centro Internacional de Congresos en Castelgandolfo así como en la Fundación Igino Giordani.

Actualmente es corresponsable del Movimiento de los Focolares para el territorio central de la península e Islas Canarias. Es además formadora en el área de adolescentes.

La Comisión Permanente del Foro de Laicos de España

Madrid, 28 de noviembre de 2016