Comunicado final del encuentro de los movimientos de revisión de vida (MTCE)

Representantes de los movimientos de trabajadores cristianos de Portugal, España, Inglaterra y Francia, nos hemos reunido los días 13 y 14 de enero en Madrid. Esta sesión de trabajo forma parte de los encuentros que bienalmente mantenemos los movimientos de revisión de vida (RV) que pertenecemos al Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (MTCE). Encuentros que nos ayudan a avanzar en que nuestro “compromiso como laicos se refleje en la penetración de los valores cristianos en el mundo social, político y económico.” (EG 102)

Durante estos días de trabajo hemos orado juntos, compartido la realidad social y eclesial de nuestros países y las prioridades del trabajo que llevamos adelante los y las militantes de nuestros movimientos.

Hemos constatado durante este encuentro que:

  • los trabajadores y trabajadoras más pobres sufren la misma precariedad en todos los países.
  • la desigualdad es consecuencia de políticas neoliberales que se aplican por gobiernos de distinto signo.
  • el capital y la economía prevalecen sobre la vida de las personas.
  • a pesar de trabajar, cada día somos más pobres.
  • las políticas de austeridad, han sido políticas de recortes sociales que han desmantelado el estado de bienestar y dilapidado nuestros derechos sociales y laborales, con y sin cobertura legal.
  • la mayor parte de las y los jóvenes (en España y Portugal) no encuentran trabajo y muchos se ven obligados a emigrar, para buscar un futuro, truncando proyectos de vida y alejándoles de sus familias.
  • las reformas de la legislación laboral, han provocado un desequilibrio, menospreciando el diálogo con los trabajadores y las trabajadoras y sus organizaciones.
  • la destrucción del empleo se ceba sobre miles de familias.
  • La cultura del individualismo está frenando las luchas colectivas.

Además, hemos profundizado en analizar las claves de los discursos del Papa Francisco en el Parlamento europeo, por su impacto en el “espíritu humanista” de Europa. Compartimos la necesidad de construir conjuntamente la democracia y reivindicamos una nueva política centrada en el reconocimiento efectivo de la dignidad del ser humano y su dimensión trascendente.

Como movimientos de Iglesia, creemos que es necesaria la denuncia profética; conocer y acompañar la realidad que viven los trabajadores y trabajadoras de Europa; denunciar las condiciones laborales que nos imponen; seguir dando pasos para que las personas desplazadas hacia “las periferias” (desempleadas, precarias, pobres) sean la prioridad de toda la Iglesia. Pero sobre todo dar razón de nuestra esperanza (1ª Pe, 3-15).

También nos hemos planteado de manera conjunta, nuestra acción y coordinación en el Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (MTCE) y Mundial (MMTC). Tenemos el convencimiento de que construir la justicia global, pasa hoy por mundializar la solidaridad, defender el trabajo digno y vivir “no como esclavos, sino como hermanos”.

Finalmente, hemos mostrado nuestra solidaridad a la ACO de Francia, y por medio de ella a toda la ciudadanía francesa, por los episodios recientes de terrorismo. Reiteramos nuestra determinación de trabajar por la paz, la fraternidad y la justicia. Éstas deben construir la libertad. Precisamente el papa Francisco nos recordó en su mensaje en el Parlamento Europeo que queremos ser portadores de “un mensaje de esperanza basado en la confianza de que las dificultades puedan convertirse en fuertes promotoras de unidad, para vencer todos los miedos que Europa –junto a todo el mundo– está atravesando. Esperanza en el Señor, que transforma el mal en bien y la muerte en vida.”

Desde nuestra fe en Jesucristo, renovamos nuestros compromisos por trabajar por una sociedad justa, fraterna y sostenible, en Europa y en todo el mundo.

Firman

■ Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC),

Acción Católica Obrera (ACO) de Francia y España

Liga Operaria Católica (LOC) de Portugal

Movement of Christian Workers (MCW) de Inglaterra.

Anexo de interés.

■ Álbum de fotos.

Relato del encuentro en “tuits”.

Extraído de: http://www.hoac.es/2015/01/15/comprometidos-en-acompanar-a-trabajadores-y-trabajadoras-en-la-periferia-y-denunciar-las-condiciones-de-precariedad/

Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos: Reunión en España

Las organizaciones de inspiración católicas quieren contribuir a los debates promovidos por la ONU de cara a la agenda de desarrollo post- 2015 y defender el trabajo decente como una de las prioridades que debe asumir toda la comunidad internacional. El Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos convocó a un grupo diverso de entidades católicas presentes en España, entre ellas la HOAC, para coordinar esfuerzos.
A la reunión celebrada el 19 de septiembre en la sede de la Comisión Permanente de la HOAC asistieron miembros del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa, Cáritas España, Justicia y Paz, UNIAPAC, JEC, JOC y Acción Social Empresarial, con el objetivo del impulsar el debate sobre el trabajo decente en nuestro país y elevar las posibles conclusiones a las redes internacionales con las que trabaja cada organización. El delegado de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España, Joaquín Nieto, asistió como invitado para conocer de primera mano el compromiso de estas organizaciones católicas con la promoción del trabajo decente.


Ya en julio de 2013 las organizaciones internacionales católicas elaboraron una declaración en la que reafirmaban su apoyo a los esfuerzos de la OIT “para incluir el programa de trabajo decente en el marco de desarrollo post-2015”. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio se habían fijado 2015 como fecha para evaluar los resultados de la comunidad internacional por reducir la pobreza extrema y mejorar la vida de millones de personas en el mundo. La discusión sobre cómo continuar a partir de esa fecha fue lanzada por el Secretario General de las Naciones Unidas en 2012.
La promoción del “trabajo decente” ha sido un objetivo asumido por la Iglesia y se ha incorporado tanto a su magisterio social como a su práctica pastoral y sus esfuerzos por la promoción del desarrollo humano. En el año 2000 el Papa Juan Pablo II expresó el apoyo al objetivo planteado por la OIT y la necesidad de la implicación de todos, también de las comunidades cristianas, en la lucha por el trabajo decente: «Todos debemos colaborar para que el sistema económico en el que vivimos no altere el orden fundamental de la prioridad del trabajo sobre el capital, del bien común sobre el privado (…) Es muy necesario constituir en el mundo una coalición en favor del trabajo digno» (Discurso al Mundo del Trabajo, 1º de Mayo de 2000).
En “Caritas in Veritate”, de Benedicto XVI, en el número 63, se define así el trabajo decente: “significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; un trabajo que, de este modo, haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación; un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar; un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz; un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación”.
También el papa Francisco se ha dirigido a la propia OIT para apoyar sus esfuerzos por defender el “trabajo decente” y combatir el trabajo esclavo y la trata de personas.

Información extraída de: http://www.hoac.es/2014/09/22/la-hoac-en-la-agenda-post-2015/