Manifiesto de la Red Europea de Migraciones CVX-E

El Equipo de Migraciones, como coordinadores de la Red Europea de Migraciones, hemos redactado este manifiesto para posicionarnos como CVX Europa ante el drama que estamos viviendo en el Mediterráneo, provocado en gran medida por nuestras políticas europeas de inmigración.
El manifiesto plantea reaccionar y posicionarnos ante los miles de personas que en los últimos días están muriendo en el mar, y nuestra intención no es sólo acompañar sino también denunciar la vulneración de derechos y defender a aquellas personas que se ven obligadas a dejar sus viviendas, familias, trabajos y amistades, y a arriesgar sus vidas por diferentes motivos.

Ante la dramática situación que estamos viviendo en aguas del Mediterráneo, convertidas en la frontera sur de Europa y en la fosa común más grande del mundo, desde las CVX en Europa, a través de su Red de Migraciones, queremos expresar nuestro profundo dolor por la tragedia humana que se hace más patente desde la visita del Papa Francisco o desde el pasado 19 de abril y que desgraciadamente no es coyuntural.

Desde la Red de Migraciones de las Comunidades de Vida Cristiana en Europa queremos expresar nuestro profundo desacuerdo, desazón y tristeza ante las medidas adoptadas por los líderes políticos europeos.

Tras una rápida respuesta que se concretó en una reunión de los Ministros de Interior y exteriores en Luxemburgo el lunes 20 de abril y la cumbre extraordinaria celebrada en Bruselas el jueves 23 de abril,seguimos observando con incredulidad e impotencia que las medidas adoptadas siguen reforzando principalmente el control de fronteras en vez de atender y responder en primer lugar a tareas de búsqueda y rescate.

Desde la Red de Migraciones de CVX en Europa denunciamos:

– Que se siguen sin tomar medidas que aporten soluciones a largo plazo que sabemos complejas y multifactoriales pero no por ello inalcanzables.

– Que se siguen vinculando políticas de cooperación a la externalización y control de fronteras.

– Que desde Europa y los países que la conforman se siguen desarrollando relaciones internacionales que favorecen la explotación de los recursos naturales y materias primas de los países en vías de desarrollo, relaciones que ofrecen ventajas a la deslocalización y subcontratas que generan condiciones laborales de explotación, y todo ello con la connivencia y beneficio de los poderes políticos de los países en vías de desarrollo implicados.

– Que en Europa y los países que la conforman no se están desarrollando en toda su dimensión y capacidad las políticas de asilo establecidas limitándolas y no aplicando los derechos regulados en las mismas, a través de mecanismos como el establecimiento de cupos, lecturas más exigentes de la misma normativa haciéndola más restrictiva…

– Que se sigue gestionando y legislando desde el miedo, justificados por la imagen de una Europa en asedio, en la que se amenazan nuestro estilo de vida y nuestro bienestar, recortando derechos y garantías sociales, y estableciendo como derechos los privilegios de unos pocos.

Denunciamos y visibilizamos que estos aspectos siguen generando injusticia y agrandando la desigualdad, que están en la base de gran parte de los movimientos migratorios de los que nos defendemos, y que generan muerte.

Como ciudadanos europeos demandamos que desde esta Europa, convertida en un mercado, se empiecen a dar respuestas que:

– Promuevan el rescate y aseguren la asistencia de aquellas personas que se ven abocadas a arriesgar sus vidas en un proceso migratorio.

– Persigan las redes de tráfico y trata de personas en toda su dimensión y garantice vías seguras y legales para solicitar la protección internacional en países de la UE.

– Desarrollen políticas de asilo y garanticen su correcta aplicación, garantizando el acceso al derecho al asilo, comprendiéndolo como un derecho universal, al igual que lo es el derecho a la vida.

–   Favorezcan políticas migratorias y de integración social en los países miembros que respeten los derechos fundamentales de quienes llegan a Europa, contribuyendo a la cohesión social desde la hospitalidad y la acogida.

– Implementen políticas de cooperación al desarrollo eficaces, con una visión a medio y largo plazo, con dotaciones presupuestarias que permitan en ese contexto junto con nuevas relaciones internacionales, superar las causas estructurales que generan la profunda desigualdad existente.

– Promuevan que se deje de legislar desde el miedo, desde el falso efecto llamada y empiecen a desarrollarse políticas basadas de facto en la defensa de los derechos humanos.

Porque no queremos ser cómplices silenciosos, y porque estamos dispuestos a realizar las acciones que estén a nuestro alcance para favorecer que nuestras peticiones se hagan realidad, y siendo conscientes que las mismas tienen un impacto en nuestra estilo y forma de vida explicitamos nuestro compromiso y aceptación de las consecuencias en nuestras vidas que de ellas derivan, lo expresamos públicamente e invitamos a suscribirlo a todas aquellas personas o entidades que se sientan identificadas con el mismo.

“Expreso mi más profundo dolor ante tal tragedia y aseguro para los desaparecidos y sus familias mi recuerdo en la oración. Dirijo un apremiante llamado para que la comunidad internacional actúe con decisión y rapidez para evitar que similares tragedias se repitan. Son hombres y mujeres como nosotros, hermanos y hermanas nuestros que buscan una vida mejor. Hambrientos, perseguidos, heridos, explotados, víctimas de guerra… Buscaban la felicidad”

Papa Francisco, 19 de abril de 2015

Red de Migraciones de CVX en Europa

Comunicado de Justicia y Paz sobre las nuevas muertes de inmigrantes en el Mediterráneo

Ante las nuevas y alarmantes noticias de muertes por naufragio en el Mediterráneo de personas que intentaban entra en Europa, las entidades firmantes queremos expresar nuevamente nuestro dolor e indignación ante esta continua e inaceptable tragedia.

Creemos que esta terrible situación requiere una intervención internacional inmediata, organizando un sistema de auxilio en aguas del Mediterráneo para salvar vidas. A la vez, es necesario crear un sistema regular y controlado que permita la entrada a Europa por motivos humanitarios. Y si Europa no está a la altura de poner fin a las inaceptables muertes en el mar, las Naciones Unidas han de entrar en acción utilizando todos los medios disponibles, incluyendo la convocatoria del Consejo de Seguridad.

Así mismo, nos unimos a la sentida oración que el Papa Francisco ha hecho este martes en el Ángelus por aquellas personas “que buscaban felicidad, pero han acabado encontrando la muerte”, y nos adherimos también a su petición de una movilización de la Comunidad Internacional.

Finalmente, queremos una vez más pedir públicamente lo que ya hemos dicho recientemente en anteriores comunicados: es necesaria y urgente una nueva política europea que, en lugar de controles, vigilancia y barreras fronterizas, priorice verdaderamente la protección de la vida y los derechos humanos de las personas migrantes, que garantice y respete realmente el derecho de asilo, que abra vías realistas a la migración laboral y que favorezca eficazmente la paz, la estabilidad y el desarrollo humano en el entorno europeo y en todo el mundo.

Madrid, 22 de abril de 2015

 

La Conferencia Española de Religiosos (CONFER), es un organismo constituido por los Superiores Mayores de los Institutos Religiosos y Sociedades de Vida Apostólica establecidos en España. Para realizar un mayor servicio a la vida religiosa en cada lugar, la CONFER establece Delegaciones Regionales y Diocesanas. Teléfono: 915193635. Contacto: sec.social@confer.es

Justicia y Paz – Comisión General de España, es miembro de la Conferencia de Comisiones Justicia y Paz de Europa (con estatuto consultivo ante el Consejo de Europa); el Foro de Laicos; la Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos – España (con estatuto consultivo especial ante el Comité Económico y Social de la Organización de las Naciones Unidas); la Coordinadora de Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo – España; y la Plataforma de Cooperación Internacional para los Inmigrantes Indocumentados (PICUM). Teléfono: 915061828. Contacto: juspax@juspax-es.org

 

Justicia y Paz: Nota acerca de la muerte de inmigrantes en Ceuta. ¿Hasta cuándo?

La muerte, el pasado 6 de febrero, de al menos quince inmigrantes que trataban de llegar a territorio español a través de la frontera de Ceuta es un drama humano de primera magnitud, que nos produce una profunda tristeza y dolor.

Además, las circunstancias en que dichas muertes se han producido suscitan graves dudas acerca de la actuación de las fuerzas de seguridad españolas. Por ello, consideramos necesaria una investigación independiente y exhaustiva acerca de estos hechos, a fin de determinar y exigir posibles responsabilidades, así como una revisión en profundidad de la estrategia policial empleada, para tratar de evitar la repetición de una tragedia como esta.

Son ya desgraciadamente demasiado frecuentes los sucesos de personas que mueren tratando de llegar a Europa. Hace unos meses lamentamos también las muertes de inmigrantes en las costas de la isla italiana de Lampedusa, mediante nuestra nota del pasado 1 de noviembre.

Lo cierto es que estos hechos vuelven a poner en cuestión el compromiso afirmado en repetidas ocasiones por la Unión Europea (UE) de que sus políticas de asilo, gestión de flujos y control de fronteras sean respetuosas con los derechos humanos. Las rígidas fronteras europeas, para cuyo control y vigilancia no se escatiman recursos, no solamente no evitan las entradas irregulares, sino que hacen de la decisión de emigrar un proyecto peligroso que pone en riesgo vidas y alimenta a las mafias, contribuyendo además a crear una visión criminalizadora de los inmigrantes irregulares, que es a menudo aprovechada para alentar posturas racistas y xenófobas en el seno de la UE.

En estos momentos en los que desde la Comisión Europea se está revisando el diseño de lo que serán las grandes líneas futuras de su política migratoria, es preciso reiterar la necesidad de que sean tenidas en cuenta las recomendaciones señaladas por el Relator de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de los Migrantes, así como las de numerosas organizaciones de la sociedad civil, entre las que se encuentra el grupo de organizaciones cristianas (COMECE, CCME, Caritas Europa, ICMC, Eurodiaconia, JRS-Europe, QCEA) o PICUM (Plataforma por los derechos de los inmigrantes indocumentados en Europa).

En este sentido:

– Es exigible que se parta de un contexto más acorde con la realidad en las políticas de gestión de flujos laborales, reconociendo necesidades no cubiertas en los mercados de trabajo y propiciando que se abran más canales, realistas y eficaces, para favorecer la inmigración regular con derechos plenamente garantizados y en un contexto de absoluta transparencia.

– Es necesario dejar de restringir el derecho a la reagrupación familiar a través de la aplicación de la directiva sobre reagrupación en su más amplio sentido.

– Es preciso evitar que la UE externalice la vigilancia de fronteras o la protección a los grupos más vulnerables y que no se confieran a países con dudosa reputación en materia de protección de los derechos humanos.

– La UE debe cuidar de una manera exquisita la transparencia y las garantías en los procedimientos de asilo, devolución y retorno.

La aplicación de todas estas medidas podría reducir drásticamente el número de personas muertas en su intento de llegar a la UE.

La construcción de una UE que pretende ser referente en el respeto a los derechos humanos (ver Preámbulo del Tratado de la UE) implica la revisión y en su caso eliminación de aquellas políticas, iniciativas e instrumentos que en su modo de aplicación acaben vulnerando los mismos.

Por último, como ya expresamos en la nota de Lampedusa, volvemos a pedir un mayor y más profundo compromiso de los países europeos a favor de la asistencia humanitaria y la cooperación al desarrollo en África y Oriente Próximo, que favorezca la paz y la democracia, afrontando de esta manera las causas que generan emigración.

En sintonía con el papa Francisco que alertaba sobre el peligro de globalizar la indiferencia, y en comunión con los obispos españoles que, con motivo de la Jornada Mundial del Inmigrante y del Refugiado 2014, abogaban para que “no se niegue el auxilio y la asistencia a los inmigrantes en situaciones de peligro para la vida”, reiteramos la necesidad de recuperar el sentido de la responsabilidad fraterna entre personas y pueblos. Una fraternidad capaz de remover las estructuras de injusticia y egoísmo, generadoras de insoportables carencias y desigualdades que están en el origen de los fenómenos migratorios masivos hacia Europa.

Comisión General de Justicia y Paz

Madrid, 14 de febrero de 2014

Justicia y Paz: Boletín 31: ¿Dónde está tu hermano?

Todos los artículos elegidos para este boletín invitan a preguntarnos: ¿Dónde está tu hermano/a?

Los sucesos de Lampedusa y Malta, por su tremenda gravedad han obligado a las personas responsables nacionales y europeas a volver los ojos y encontrarse con los efectos “colaterales” de las políticas migratorias por ellas diseñadas y que con su carácter represivo  y excluyente condenan a millones de niños, mujeres y hombres a quedarse sin futuro.

Como cada año, el pasado 17 de octubre se celebró el día mundial contra la pobreza, bajo el lema “Contra la Riqueza que Empobrece, ¡actúa!”. Los mercados, la bolsa, la banca son quienes realmente rigen los gobiernos.   Desarrollan   políticas  que destruyen  el planeta  y   condenan a la  exclusión y a la muerte a  millones de seres humanos. Esta salvaje depredación la han sufrido  durante lustros  los países empobrecidos, pero la  actual crisis  ha agravado este “cáncer”  en los países desarrollados, alcanzando  masivamente a los más vulnerables.

El trabajo por la paz nos llama a un compromiso valiente con la realidad y la amenaza de la violencia. En la Europa actual la violencia de nuestro pasado pesa sobre el presente y sigue proyectando sombras sobre nuestro futuro. Para tratar de entender mejor las causas y consecuencias de esta violencia, la Conferencia de Comisiones de Justicia y Paz de Europa se reunió y debatió en Berlín, del 20 al 22 septiembre de 2013, desde las experiencias concretas de Alemania.

En nuestras calles, en nuestras plazas, existen mujeres y niñas que han sido captadas en sus países de origen para ser explotadas sexual, laboralmente o bajo otras formas de esclavitud. El 18 de octubre, celebramos una Jornada contra la trata de personas, titulada “Experiencias de sensibilización y prevención” y organizada junto a Caritas Española, Fundación Cruz Blanca, CONFER y el Secretariado de Migraciones de CEE.

Desde Justicia y Paz apostamos -en sintonía con el Papa Francisco- por recuperar el sentido de la responsabilidad fraterna entre las personas y los pueblos. Una fraternidad que remueva las estructuras de injusticia y egoísmo que generan las insoportables carencias y desigualdades que están en el origen de los fenómenos migratorios masivos hacia Europa, de la pobreza, de la creencia de superioridad de una raza o pueblo sobre otros, de la utilización de las personas como instrumentos.

En la contraportada informamos de la nueva publicación electrónica de los Mensajes de la Jornada Mundial de la Paz, escritos por Benedicto XVI http://www.juspax-es.org/index.php/actividades/ver/id_actividad/253), para terminar resumiendo las noticias y agenda de la última temporada.

Un saludo muy cordial,

Isabel Cuenca Anaya

Secretaria General

Justicia y Paz: Comunicado Lampedusa

¿SOY YO ACASO EL GUARDIÁN DE MI HERMANO?

Una llamada de Justicia y Paz a la responsabilidad fraterna

Reflexiones de Justicia y Paz sobre las muertes de los inmigrantes irregulares que intentan llegar a la unión Europea

“¿Quién es el responsable de la sangre de estos hermanos? Ninguno. Todos respondemos: yo no he sido, yo no tengo nada que ver, serán otros, pero yo no. Hoy nadie se siente responsable, hemos perdido el sentido de la responsabilidad fraterna” (palabras del Papa Francisco en su viaje a Lampedusa).

El mes de octubre de 2013 será recordado como uno de los más trágicos en la historia reciente de las migraciones hacia la Unión Europea. Los sucesos de Lampedusa y Malta, por su tremenda gravedad han obligado a los responsables nacionales y europeos a volver los ojos y encontrarse con los efectos “colaterales” de las políticas migratorias por ellos diseñadas y que con su carácter represivo y excluyente condenan a millones de niños, mujeres y hombres a quedarse sin futuro.

Desde Justicia y Paz queremos expresar nuestra tristeza y dolor por la terrible pérdida de vidas humanas en el tránsito hacia Europa, así como nuestra solidaridad con todas las víctimas del tráfico ilegal de personas.

Ni las buenas palabras del presidente de la Comisión Europea Durao Barroso y Cecilia Malmstrom (comisaria en asuntos de política interior) en su reciente visita a la Isla de Lampedusa, contestadas con gritos de “Vergüenza” por la población, ni los esperables resultados del Consejo Europeo de Bruselas celebrado los pasados días 24 y 25 de octubre han mostrado voluntad real alguna de introducir un cambio de rumbo a la política migratoria europea. Antes al contrario: se ha hablado de extremar la vigilancia, de cooperar con ACNUR y la Organización Internacional de las Migraciones, de colaborar con los países de origen y tránsito de los migrantes y de luchar contra el tráfico de seres humanos. Lo que no supone nada nuevo respecto de lo ya existente.

Nos parece injusta, insolidaria e inaceptable la política migratoria que la Unión Europea ha venido desarrollando desde que tiene competencias en este ámbito. Dicha política ha contribuido a acentuar las diferencias entre los ciudadanos de la Unión y los nacionales de los terceros países, dificultando los procesos de integración, ha incrementado el control represivo en las fronteras terrestres y marítimas y ha cerrado los ojos y hecho oídos sordos a las numerosas violaciones cometidas en los países en tránsito contra inmigrantes que intentaban llegar a la unión Europea o que eran rechazados en frontera.

En este sentido, consideramos necesario, como así lo ha señalado el Parlamento Europeo en su reciente resolución de 23 de octubre, que “la Unión Europea desarrolle una estrategia más global en el Mediterráneo que sitúe la migración laboral en el contexto del desarrollo social, económico y político de su vecindad”. Por ello, creemos que deben abrirse vías más realistas y eficaces para la entrada legal en los países europeos, que “es preferible a una entrada irregular, que conlleva riesgo de tráfico de seres humanos y pérdidas de vidas”.

Así mismo, a nuestro juicio es urgente que los países de la Unión Europea revisen en profundidad sus políticas de asilo, a fin de garantizar el acceso al asilo de la Unión de forma justa, eficiente y segura, bajo la corresponsabilidad de todos los países miembros.

También es necesario que se supriman todas aquellas normativas y prácticas administrativas que penalizan a quienes asisten a migrantes en peligro y todas las leyes y prácticas de detención abusiva de inmigrantes contrarias a los derechos humanos y las garantías propias del Estado de Derecho.

Además, consideramos ineludible un mayor y profundo compromiso de los países europeos a favor de la asistencia humanitaria y de la cooperación al desarrollo en África y Oriente próximo, que favorezca la paz y la democracia, afrontando de esta manera las causas que generan emigración.

En definitiva, apostamos -en sintonía con el Papa Francisco- por recuperar el sentido de la responsabilidad fraterna entre las personas y los pueblos. Una fraternidad que remueva las estructuras de injusticia y egoísmo que generan las insoportables carencias y desigualdades que están en el origen de los fenómenos migratorios masivos hacia Europa. Y sólo podremos decir que esa fraternidad se hace realidad cuando quienes acuden desesperadamente hacia nosotros puedan decir “fui extranjero y me acogisteis”.

Madrid, 31 de octubre de 2013

Comisión General de Justicia y Paz de España