Concluye el Capítulo General de la Legión de Cristo

La Legión de Cristo ha concluido su Capítulo General Extraordinario este martes 25 de febrero tras dos meses de trabajo con una Misa de Acción de gracias en el Centro de Estudios Superiores de la congregación en Roma. La ceremonia ha estado presidida por el Cardenal Velasio De Paolis, acompañado por el nuevo Gobierno de la Legión, los padres capitulares y los legionarios de Cristo y amigos.

La conclusión del Capítulo marca el final de una etapa del proceso de renovación indicado por la Santa Sede, y un nuevo inicio para la Legión de Cristo, “un futuro lleno de esperanza”, ha dicho el Cardenal en su homilía, que ha invitado a los legionarios a reemprender con alegría el camino: “No se cansen de obrar el bien por el Reino de Cristo”.

El Capítulo General tenía como tareas principales la elaboración de unas nuevas Constituciones y elegir un nuevo Gobierno general y ha completado los objetivos que le había marcado la Santa Sede. La congregación hará públicos próximamente los documentos finales con las orientaciones para los próximos 6 años. Una vez que se reciba la aprobación de la Santa Sede, también se dará a conocer el nuevo texto constitucional.

En su homilía, De Paolis ha asegurado que los legionarios “se han colocado delante del misterio de Cristo en sus vidas de una manera nueva, generosa y valiente” y ha exclamado que “han experimentado de nuevo el gozo de su vocación misionera y apostólica; han redescubierto su ‘sí’ a la vocación legionaria; han rehecho y experimentado en modo nuevo la alegría de pertenecer a Cristo y de anunciarlo con todas sus fuerzas y con toda su vida al mundo”.

El Delegado Pontificio, que ha acompañado a la legión de Cristo durante estos tres años de renovación, ha afirmado que “los legionarios se reencuentran así en el corazón del mundo y de la Iglesia para instaurar todas las cosas en Cristo, para trabajar junto a los hermanos laicos y a los hermanos consagrados y consagradas en el Regnum Christi”, y que este proceso “ha sido un amplio examen de conciencia que ha recorrido profundamente la vida de la Legión, comprometiéndola para un futuro lleno de esperanza”.

Carta conclusiva del Capítulo General

Los 61 padres capitulares también han expresado en una carta final que “el Capítulo General ha sido un paso importante en el camino de renovación que emprendimos de la mano del Delegado Pontificio por mandato del Papa Benedicto XVI y que hemos hecho nuestro”, y que “concluido el Capítulo, prosigue nuestro camino de servicio al Reino de Cristo con renovado entusiasmo evangelizador.”.

En la misiva se da cuenta de los objetivos logrados durante los dos meses de trabajo que comenzaron el 8 de enero. El Capítulo General ha cumplido las tareas previstas e indicadas por la Santa Sede de afrontar el pasado con decisión, elegir nuevo gobierno, elaborar unas nuevas constituciones y marcar las tareas principales para el gobierno de los próximos 6 años.

Afrontar el pasado con decisión, y compromiso con el futuro

En primer lugar, el Capítulo General Extraordinario, que representa a todos los legionarios, se pronunció de forma conclusiva el pasado 6 de febrero con un mensaje sobre su fundador en el que se pedía perdón a todas las víctimas, y se apuntaban los avances en el camino de renovación. “Hemos pedido perdón a Dios y a quienes han sufrido por estos hechos y renovamos nuestro compromiso de poner los medios para que no se repitan en el futuro”, afirman los padres capitulares.

 Nuevo Gobierno General y nuevas Constituciones

En segundo lugar, el Capítulo General ha elegido nuevo Gobierno General: “Agradecemos al Papa Francisco, que haya querido confirmar las elecciones hechas por el Capítulo y nombrar a dos miembros del consejo”, reconoce el Capítulo.

En tercer lugar, se ha concluido la redacción de unas nuevas Constituciones, en cuya elaboración han participado todos los legionarios del mundo desde hace 3 años: “Son el documento más importante del Capítulo General, y expresan el carisma de la congregación”, explica el portavoz internacional, P. Benjamín Clariond. “Se entregarán al Papa Francisco, y serán públicas una vez reciban su aprobación. En los próximos días, se harán llegar a los legionarios de Cristo para su estudio y conocimiento, pero entrarán en vigor una vez aprobadas”, apunta.

Retos y cauces para un nuevo inicio de la Legión de Cristo

Por último, Legión de Cristo ha realizado un análisis de los retos para los próximos años, y ha dado las indicaciones al nuevo Gobierno sobre las tareas principales que deberá acometer en el próximo sexenio. Los comunicados del Capítulo –además de las Constituciones-, establecen en este sentido los cauces y prioridades de la nueva etapa que inicia la congregación, y se publicarán a lo largo de la presente semana en el sitio web oficial del Capítulo.

En este sentido, el Capítulo General ha aprobado 8 comunicados sobre temas fundamentales: Identidad carismática de la Legión de Cristo, la Legión en el Regnum Christi, orientaciones sobre la formación legionaria, el gobierno de la Legión, la administración, la pobreza, la renovación apostólica, La vida fraterna en común, La vida litúrgica y los actos de piedad.

Los padres capitulares explican que estos documentos “nos darán las pautas y principios que nos orienten para vivir nuestra vocación” y exhortan a todos los legionarios “a buscar hacerlos vida en sus circunstancias concretas para bien de los hombres y de la Iglesia, con mucho realismo y confianza en la gracia de Dios, con un corazón y mente renovados”.

 Anexos:

Homilía del Cardenal Velasio De Paolis: http://www.regnumchristi.org/espanol/articulos/articulo.phtml?se=359&ca=84&te=782&id=41262&csearch=84

Homilía del Cardenal Velasio De Paolis (original en italiano): http://www.regnumchristi.org/italiano/articulos/articulo.phtml?se=359&ca=84&te=782&id=41265

Mensaje del Capítulo General Extraordinario:  http://www.regnumchristi.org/espanol/articulos/articulo.phtml?se=359&ca=84&te=782&id=41264

Fotografías de los participantes del Capítulo General y de la misa conclusiva. http://www.flickr.com/photos/legionariosdecristo/sets/72157641508655873/

El P. Eduardo Robles Gil Orvañanos es el nuevo director general de la Legión de Cristo

El Capítulo General de la Legión de Cristo ha procedido a la elección de los nuevos superiores de la congregación y ha elegido para el cargo de director general al P. Eduardo Robles Gil por un período de seis años.

Las votaciones para formar el nuevo Gobierno General de la Legión de Cristo tuvieron lugar el día 20 de enero. El Papa Francisco dio al Capítulo General la indicación explícita de no comunicar los resultados de las elecciones hasta recibir la confirmación de la Santa Sede. Esta mañana el Arzobispo José Rodríguez Carballo, O.F.M., secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica ha comunicado personalmente la confirmación de la Santa Sede de las elecciones.

Además del director general, han sido elegidos consejeros generales los Padres Sylvester Heereman (Alemania), y Jesús Villagrasa (España). También por disposición del Papa Francisco, la Santa Sede ha nombrado a dos consejeros generales más: P. Juan José Arrieta (España), quien es también el Vicario General, y P. Juan María Sabadell (España).

El Capitulo General, además, eligió Administrador General al P. José Cárdenas (México) y Procurador General al P. Clemens Gutberlet (Alemania).

Con esta elección concluye el mandato del P. Álvaro Corcuera, LC, quien por motivos de salud no ejercía el cargo desde octubre 2011 y fue sustituido en sus funciones por el P. Sylvester Heereman, LC.

P. Eduardo Robles Gil

El P. Eduardo nació en 1952 en la Ciudad de México. Se consagró en el Movimiento Regnum Christi en 1975 e ingresó en la Legión de Cristo en 1977. Fue ordenado sacerdote en 1983 en su ciudad natal. Ha ejercido su ministerio principalmente en España, Brasil y México. En México ha sido director de colegios, administrador territorial durante dos años y director de secciones del Movimiento Regnum Christi. Ha colaborado en la fundación de la Legión y el Movimiento Regnum Christi en Brasil.

En enero de 2011 fue nombrado por el Card. De Paolis miembro de la Comisión de Acercamiento para atender a las personas afectadas por el P. Maciel. En agosto de 2013 asumió el cargo de director territorial de México por el nombramiento hecho por el pro-Director General con el consentimiento del Delegado Pontificio.

«He tenido la gracia de estar en Roma de 1977 a 1983, durante mi formación sacerdotal. Desde entonces he estado ejerciendo mi ministerio en diferentes partes del mundo y también en diferentes trabajos, desde colegios y en pastoral familiar hasta en la administración o como superior de comunidad. Ahora tendré que acostumbrarme a Roma…», dice el P. Eduardo.

«Asumo esta misión en obediencia a la voluntad de Dios representada por el Capítulo General», afirma el P. Eduardo. «Acepté ser director general porque tengo muchísima confianza no solamente en Dios y en la Iglesia, sino también porque confío en las personas: en los legionarios, los consagrados y las consagradas, en los miembros del Regnum Christi. Ellos están dando su vida según el estado y condición a la que han sido llamados. Si yo considerara que estoy solo, no hubiera podido aceptar», explica.

El día de hoy, el Capítulo General ha hecho también un comunicado en el que la Legión de Cristo se posiciona de forma conclusiva sobre su fundador, y en el que refiere algunos de los pasos que se han dado en el proceso de renovación. Al respecto, el P. Eduardo afirma: «El Capítulo marca a la vez un final y un nuevo inicio. Esto es lo que muchos de los padres capitulares sentimos y lo hemos expresado así en el aula capitular. Pero para que sea de verdad un nuevo inicio, es necesario poner los retos del pasado en su lugar. Por eso el Capítulo ha querido publicar un Mensaje para los legionarios, los miembros del Regnum Christi y todos los que han seguido nuestra historia reciente. No podemos borrar el pasado, pero tenemos que aprender las lecciones, lamentar estos hechos y confiar en la misericordia de Dios y, como San Pablo, correr hacia la meta para alcanzar a Cristo».

Composición del nuevo Gobierno General

Director General: P. Eduardo Robles Gil Orvañanos, LC

Consejo General

1er Consejero y Vicario General P. Juan José Arrieta, LC (España, 57 años)

2º Consejero General: P. Sylvester Heereman, LC. (Alemania, 39 años)

3er Consejero General: P. Jesús Villagrasa, LC (España, 50 años)

4º Consejero General: P. Juan Sabadell, LC (España, 47 años)

Administrador General: P. José Gerardo Cárdenas Jiménez, LC. (México, 56 años)

Procurador General: P. Clemens Gutberlet, LC. (Alemania, 47 años)

Anexos:

Biografía del nuevo director general: http://capitulogeneral.legionariosdecristo.org/index.php/es/docs/participantes/item/115-p-eduardo-robles-gil-orva%C3%B1anos-lc

Link a galería fotográfica: http://www.flickr.com/photos/legionariosdecristo/sets/72157640073588286/

Contacto:

P. Benjamín Clariond, L.C.; cgpressoffice@legionaries.org; Tel. +39 06 88961; Cel: +39 329 901 6609

 

El Capítulo General emite un mensaje sobre el camino de renovación que recorre la Legión de Cristo, y se posiciona de forma conclusiva sobre su fundador

El Capítulo General es la más alta autoridad interna de la Legión de Cristo; representa a toda la congregación, y ha emitido un comunicado en el que ha querido pronunciarse, en continuidad con las disposiciones de la Santa Sede, para “definir de manera conclusiva” la postura de la congregación sobre los comportamientos “gravísimos y objetivamente inmorales” del P. Marcial Maciel, que reprueban firmemente, y sobre su papel de fundador.

La declaración reconoce que “nuestra congregación religiosa habría podido desaparecer”, y que “la ayuda de la Santa Sede fue imprescindible para descubrir cómo la personalidad y el modo de actuar del P. Maciel estaban afectando a nuestra congregación religiosa”. El comunicado, que consta de 10 puntos, también ofrece unas reflexiones iniciales sobre los pasos que se han dado en el proceso de renovación en relación con los aspectos que había detectado y recomendado la visita apostólica: revisión del carisma, el ejercicio de la autoridad y la formación.

“Sabemos que éste es el inicio de un camino y que nos queda mucho por hacer”, afirman. “Todo esto exige no sólo un cambio de textos legislativos, sino una conversión continua de mente y corazón”, reconocen. “Estamos comprometidos a continuar con humildad este proceso de renovación y conversión”, aseguran.

“Hemos considerado los comportamientos gravísimos y objetivamente inmorales del P. Maciel que merecieron las sanciones que en su momento la Congregación para la Doctrina de la Fe justamente le impuso. Nuestro fundador falleció en 2008 y suplicamos para él la misericordia de Dios. Al mismo tiempo queremos expresar nuestro hondo pesar por el abuso de seminaristas menores de edad, los actos inmorales con hombres y mujeres adultos, el uso arbitrario de su autoridad y de bienes, el consumo desmesurado de medicamentos adictivos y el haber presentado como propios escritos publicados por terceros. Nos resulta incomprensible la incoherencia de seguirse presentando durante décadas como sacerdote y testigo de la fe mientras ocultaba estas conductas inmorales. Todo esto lo reprobamos firmemente. Nos apena que muchas víctimas y personas afectadas hayan esperado en vano una petición de perdón y de reconciliación por parte del P. Maciel y hoy queremos hacerla nosotros, expresando nuestra solidaridad con todas ellas”, afirma la declaración.

“Reconocemos con tristeza la incapacidad inicial de creer los testimonios de las personas que habían sido víctimas del P. Maciel, el largo silencio institucional y, más adelante, los titubeos y errores de juicio a la hora de informar a los miembros de la congregación y a las demás personas. Pedimos perdón por estas deficiencias que han aumentado el dolor y desconcierto de muchos”, reconoce la Legión.

La Legión confirma que “no puede proponer al P. Maciel como modelo ni sus escritos personales como guía de vida espiritual. Reconocemos su condición de fundador. Sin embargo, una congregación religiosa y sus rasgos esenciales no tienen origen en la persona del fundador; son un don de Dios que la Iglesia acoge y aprueba y que después vive en el instituto y en sus miembros”, explica.

La Legión reconoce también que “una comprensión inadecuada del concepto de fundador, la exaltación excesiva y la visión acrítica de la persona del P. Maciel nos llevó muchas veces a dar un valor universal a sus indicaciones y a aferrarnos demasiado a ellas. Por esto, en la revisión de las actuales constituciones, una de las tareas principales ha sido separar lo que realmente expresa el patrimonio carismático de nuestra congregación de otros elementos accidentales. Además hemos asegurado la conformidad de todo nuestro derecho propio con las normas universales de la Iglesia. Los tres años del proceso de revisión han sido semejantes a un prolongado examen de conciencia comunitario para descubrir y purificar lo que en nuestro comportamiento personal e institucional no era propio de la vida religiosa. Constatamos algunas tendencias que han ofuscado la comprensión de nuestro carisma, entre otras cosas, la falta de una mayor inserción en la Iglesia local y una insistencia desmedida en el propio esfuerzo, la eficacia humana, el prestigio externo y el cumplimiento de normas minuciosas”.

En la declaración se reitera en varias ocasión la petición de perdón a todas las víctimas y personas afectadas por el fundador, así como a todas las personas cuyo “dolor y desconcierto” aumentó por las deficiencias en el proceso, y a quienes han dejado la congregación “si no los hemos escuchado y acompañado evangélicamente”. Recoge un balance de la Comisión de acercamiento, que atendió los doce casos que se le presentaron, y que ha concluido su trabajo. La congregación “le pide al nuevo Gobierno que mantenga este compromiso de seguir buscando la reconciliación”.

El comunicado recoge además las conclusiones del informe realizado por la Comisión para el estudio y revisión de la situación económica de la Congregación de los Legionarios, presentado por Mons. Mario Marchesi, que subraya que en las auditorias internas y externas “no se han encontrado malversaciones de dinero u otras irregularidades en los ejercicios fiscales revisados”.

Los legionarios de Cristo expresan en el punto 10 de la declaración un agradecimiento profundo a quienes han hecho posible este proceso de renovación, especialmente la Iglesia y al Papa, al Cardenal Velasio De Paolis y sus consejeros, a todos los legionarios de Cristo, “especialmente a aquellos sacerdotes mayores que durante tantos años nos han ofrecido un ejemplo de autenticidad y de entrega a la misión”, a los miembros de Regnum Christi y a todas las personas “que nos han acompañado estos años con su oración y caridad”, dicen

“Los sucesos de estos años marcarán la identidad y la vida de nuestra congregación”, asegura la declaración, que afirma: “A la luz de la Providencia divina podemos acogerlos, afrontarlos y transformarlos en eslabón para una nueva etapa de nuestra historia”.

Anexos:

– El mensaje del Capítulo General está en anexo a este mensaje. También se puede descargar aquí: http://www.legionariesofchrist.org/articulos/articulo2.phtml?se=243&ca=703&te=475&id=41091

– Fotografías para uso de los medios aquí: http://www.flickr.com/photos/legionariosdecristo/sets/

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Regnum Christi: Homilía del Cardenal de Paolis para la misa de apertura del Capítulo General de los Legionarios de Cristo

Celebramos esta misa del Espíritu Santo en la apertura del Capítulo General Extraordinario para el que nos hemos estado preparando ya durante casi tres años y medio para cumplir un mandato preciso del Santo Padre Benedicto XVI. Se trata de un evento de fe que sólo podemos celebrar bajo la guía del Espíritu Santo. El Capítulo se coloca al final de un largo camino trazado por el mismo Santo Padre y sólo se puede comprender a la luz del itinerario recorrido. Los dos eventos están íntimamente unidos. La preparación tenía como meta el Capítulo, y éste tiene a su vez dos objetivos específicos que le han sido marcados: el nombramiento de un nuevo gobierno de la congregación y la aprobación de las constituciones que la congregación de los Legionarios ha revisado profundamente con la participación y compromiso de todos.

He subrayado muchas veces que la revisión de las constituciones no podía considerarse simplemente como un trabajo técnico, sino que debía ser acompañada por un camino de examen de la propia vida, de revisión y de renovación espiritual del Instituto. Éste ha sido, dicho simplemente, el camino de preparación que hemos llevado a cumplimiento.

Esta celebración eucarística se coloca delante del Capítulo que ahora inicia. Es una invocación al Espíritu de Dios para que ilumine los corazones, infunda confianza, gracia y fuerza; para que nos conceda la reconciliación de nuestros corazones con Dios y entre nosotros, y nos una en el amor a Dios, a la Iglesia y a la congregación. Esperamos que se renueve el milagro de pentecostés, el milagro de las lenguas como de fuego. Mientras cada uno de nosotros habla su propia lengua, expresa sus propias ideas y sus propias convicciones, también está llamado –en virtud de la luz y la fuerza del Espíritu- a comprender la lengua del otro, que también se deja guiar por el mismo amor, por el Espíritu Santo. El milagro de la unidad de las lenguas y del amor dentro de la riqueza de la pluralidad de las lenguas y de las ideas nos acompaña.

Por esto, las constituciones que se darán, no serán simplemente un código de leyes que les una sólo externamente en la disciplina. Serán más bien un texto que es expresión de una común vocación, de un común ideal, de una común visión y de un común camino de santidad. Serán un impulso de una común tensión hacia la realización del proyecto de Dios sobre la congregación y sobre cada uno de ustedes, para la gloria de Dios y el servicio a la Iglesia y a la misma Legión.

El corazón de las constituciones es el carisma o el patrimonio espiritual del Instituto. El Papa, al indicarnos que la tarea principal del camino recorrido y del Capítulo tenía que ser la aprobación de las constituciones, ha subrayado también que en este trabajo era necesario profundizar en el carisma mismo del Instituto. De hecho, las constituciones deben contener la vocación e identidad mismas del instituto (carisma o patrimonio espiritual), así como las normas fundamentales para su protección, promoción y desarrollo. Éste ha sido el punto de atención más importante que se ha tenido en cuenta en la redacción del texto y que el Capítulo deberá tener presente al aprobar el nuevo texto que se someterá a la aprobación del Santo Padre.

Aun cuando la tarea principal del Capítulo es la aprobación de las constituciones, no es menos importante el nombramiento del nuevo gobierno del Instituto. El deber primario de los superiores es custodiar y promover el carisma del Instituto y el carisma no se puede garantizar sino en el servicio de la autoridad ejercida según el espíritu del evangelio y en fidelidad a las normas de la Iglesia. Este es un punto al que se debe dar una especial atención. De modo particular lo tienen que tener ustedes presente, pues han tenido una historia de sufrimiento que es importante no olvidar. Sobre este tema el nuevo texto constitucional pone especial atención y cuidado.

Sin embargo, sabemos que aunque unas leyes bien elaboradas son importantes, no bastan si no las acompaña un espíritu nuevo. Y es este espíritu nuevo que están ustedes llamados a cultivar y a hacer crecer en su interior cuando sean llamados a elegir a sus nuevos superiores. Es necesario tener un corazón verdaderamente nuevo, y esto tanto los electores como quienes resulten elegidos. En lo que dependa de ustedes, tengan sólo presente a Dios, el bien de la Iglesia y de la Legión, y elijan sólo a quienes consideren más dignos e idóneos para el servicio de la autoridad. Para esto es necesario liberar el corazón de resentimientos y envidias, y liberar la memoria para no dejarse apesadumbrar por recuerdos que hacen sufrir y pueden cegarnos.

Ustedes llegan a este evento después de un camino largo, no exento de dificultades, pero que hoy se nos presenta sereno y bajo el signo de la confianza. Debemos agradecer al Señor por esto. El mismo Señor que ha realizado en ustedes esta obra es el garante que los acompañará también en el camino ulterior que están llamados a recorrer. Lo que el Señor ha hecho durante este período de preparación debe ser el recuerdo y la memoria a la que están llamados a volver para reencontrar la confianza, la serenidad y la esperanza. Esperanza en el Señor que ha preservado su vocación; en la Legión que en ustedes se presenta a este Capítulo con nuevas fuerzas y nuevos horizontes; en la Iglesia que los ha acompañado, particularmente a través del Papa Benedicto XVI quien, en el momento más trágico de su historia, ha confiado en ustedes, creyendo en su capacidad de renovación y de fidelidad al Señor; y también los ha acompañado a través del actual Sumo Pontífice Francisco, que ha querido estar presente en este momento importante de su historia.

Es éste también un momento oportuno para agradecer a todos los que han llevado conmigo el peso del acompañamiento en nombre de la Iglesia y de modo particular a mis consejeros: S.E. Brian Farrell, P. Gianfranco Ghirlanda, P. Agostino Montan y Mons. Mario Marchesi.

A modo de conclusión, quiero recordar lo que tuve ocasión de decirles al inicio de mi mandato. En mi primera homilía, dirigiéndome a todos precisamente desde este altar, les expresé la conciencia que tenía de la dificultad vocacional en la que podían encontrarse. Los invitaba a la confianza y a la fidelidad, a esperar a que volvieran la luz y la paz antes de tomar una decisión. En la primera carta que les dirigí, expresaba también mi confianza en el resultado positivo del camino que habíamos sido llamados a recorrer juntos, subrayando particularmente que su fidelidad y obediencia a la Iglesia serían la garantía para llegar a buen puerto. La gran mayoría ha permanecido fiel a la propia vocación de legionario. En modo particular lo han sido ustedes que hoy se reúnen para el Capítulo y quieren marcar la primera etapa de la nueva Legión con el nombramiento de nuevos superiores y la aprobación de un nuevo texto constitucional con el cual están llamados a conformar su vida.

Creo que están contentos de haber confirmado su sí al Señor. Han sufrido mucho, dentro de ustedes y también fuera. Han sufrido la vergüenza de ser acusados, de ser mirados con sospecha, de ser expuestos a la opinión pública, incluso al interno de la Iglesia. Han sabido aceptar este sufrimiento por amor a su vocación, por amor a la Iglesia y a la Legión. El sufrimiento los ha purificado, los ha hecho madurar. Los ha hecho experimentar la gracia del Señor y de su amor, que los ha llamado a participar en el misterio de la redención por medio de la cruz y del dolor. Han participado también en el dolor de aquellos que han sufrido a causa de algunos miembros de la Legión. Han escogido el único modo que el Evangelio conoce para la redención del mal: no la fuga, no el rechazo, no la condena a los demás, sino la participación, la solidaridad y el amor que entra en el pecado y en el dolor mismos para redimirlos desde dentro. Hoy están contentos de participar en esta liturgia eucarística, asociados al misterio de Cristo que, por amor, ofrece la propia vida. Y quieren renovar con Él la ofrenda de sus vidas.

Podemos concluir con una texto de la carta a los Hebreos a propósito del sacrificio redentor de nuestro Señor Jesucristo, quien ha ofrecido el único y perfecto sacrificio: «¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, purificará vuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo?» (Heb. 9, 14). El mismo Espíritu eterno ha movido sus corazones a ofrecer la propia vida y así cooperar en el sacrificio redentor de Cristo para la salvación de su Congregación. Que el mismo Espíritu Eterno obre siempre en sus corazones. El mismo Espíritu está siempre ahí para secar las lágrimas de su corazón y transformarlas en perlas preciosas ante los ojos de Dios.

Roma, 8 de enero de 2014.

Velasio Card. De Paolis, c.s.

El Cardenal De Paolis anuncia la celebración del Capítulo General de los Legionarios de Cristo

El Cardenal Velasio De Paolis, Delegado Pontificio para la Legión de Cristo y el Regnum Christi, escribió una carta a los legionarios de Cristo este 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, en la que anuncia la celebración del Capítulo General Extraordinario previsto ya por el Santo Padre Benedicto XVI en su carta de nombramiento como delegado del 16 de junio de 2010.

El Capítulo General dará inicio el 8 de enero de 2014 en Roma, en la Sede de la Dirección General de los Legionarios de Cristo, ubicada en vía Aurelia 677.

Sus tareas principales serán concluir la revisión de las Constituciones de los Legionarios de Cristo y la elección de un nuevo gobierno general del instituto religioso (cf. Carta del Papa Francisco del 19 de junio de 2013).

El Capítulo General será presidido por el Delegado Pontificio. Participarán algunos sacerdotes legionarios en virtud del oficio que desempeñan (el director general; los miembros del consejo general; el administrador general; el procurador general; el secretario general; el prefecto general de estudios y los nueve directores territoriales). El resto de los representantes será elegido por los legionarios de los diferentes territorios y serán un poco más de dos terceras partes de los padres capitulares. El total de legionarios en el Capítulo General será ligeramente superior a los 60.

 

De este modo, el Capítulo representa a todo el instituto y será un signo de su unidad en la caridad (cf. Código de Derecho Canónico, can. 636 §1). En su carta, el Card. De Paolis establece la modalidad y fechas de las elecciones de los delegados de los diferentes territorios en los que se divide la Congregación.

El mismo Capítulo determinará la agenda de los otros temas que se abordarán y el calendario que seguirá. Se prevé que el Capítulo concluya a finales del mes de febrero.

Los Legionarios de Cristo piden oraciones a todos por el éxito de este Capítulo General Extraordinario.

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Documentación:

  • Código de Derecho Canónico, can. 631 § 1.    El capítulo general, que ostenta la autoridad suprema en el instituto de acuerdo con las constituciones, debe constituirse de manera que, representando a todo el instituto, sea un verdadero signo de su unidad en la caridad. Le compete sobre todo defender el patrimonio del instituto, del que trata el c. 578, y procurar la acomodación y renovación de acuerdo con el mismo, elegir al Superior general, tratar los asuntos más importantes, así como dictar normas que sean obligatorias para todos.
  • Carta del Papa Benedicto XVI del 16 de junio de 2010 Aquí
  • Carta del Papa Francisco del 19 de junio de 2013 Aquí
  • Carta de anuncio del Capítulo General Extraordinario de la Legión de Cristo Aquí
  • Fotografías: http://www.flickr.com/photos/legionariosdecristo/10090985583/