Hoja de pedido: Testigos de ayer, estímulos para el laicado de hoy

Editado por Antonio Cartagena Ruiz.

TestigosAyer

Se publican en este volumen siete artículos emanados del Seminario de estudio que organizaron la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y la Comisión Episcopal de Pastoral Social, con la colaboración de la Fundación Pablo VI, Acción Católica General, la Hermandad Obrera de Acción Católica y las Hermandades del Trabajo en octubre del año 2013.

El objetivo de este seminario era situar a una serie de figuras eclesiales que renovaron la vocación laical y el compromiso social en torno a la celebración del Concilio Vaticano II.

A lo largo de estas páginas el lector encontrará valiosos estudios que nos sitúan en el contexto de este momento histórico de la Iglesia española, así como con la presentación de los rasgos personales y más definitorios de algunas de estas figuras relevantes que son testigos de ayer y a la vez estímulos para el laicado de hoy: Joaquín Ruiz-Giménez, Guillermo Rovisora o Tomás Malagón son algunos de los nombres que se recogen en este libro; se trata personas que contribuyeron, junto a muchas otras, a renovar e impulsar la vocación de los laicos, con el fin de que fueran capaces de responder a los retos de la Iglesia de su tiempo y que nos sirven a otros como referentes para responder a los del momento actual.

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Un comentario

  1. Todo nuevo paradigma requiere actualizar y renovar el mismo lenguaje:
    darle nuevo –verdadero, auténtico, genuino, legítimo- significado a las palabras o definiciones conceptuales. Por ejemplo: los conceptos IGLESIA, CLERO, LAICO, SEGLAR, SAGRADO, PROFANO, ETC. Tienen que acomodarse o re-convertirse a los nuevos tiempos y, re-significar nuevas realidades…

    El mismo concepto de CLERO, que en griego significa “suerte” o porción de herencia, designaba y correspondía a la totalidad de la Iglesia (del Pueblo de Dios), del Pueblo afortunado, el Pueblo cuya suerte es Dios; por eso mismo, son “pueblo sacerdotal” (Apoc. 1,6; 1Pe 2,5)

    LAICO no significa “profano” en oposición a una “jerarquía sagrada”, sino simplemente miembro del Pueblo de Dios.

    Recordemos que la palabra “fanático”, viene del latín “fanum”, que significa “templo” o “faro” e incluye a los que están en el templo, a los iluminados que estrujan en sus manos la verdad única y no abrigan ni permiten dudas. Para ellos, todos los que actúan fuera del templo, o de la luz, son “pro fanum”, de donde viene “profanos”: gente que no respeta lo sagrado. Ellos, en cambio, siempre tratan de fanatizar a los que los apoyan.

    http://elrincondeyanka.blogspot.com.es/2008/02/la-realidad-eclesial-actual.html

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